lunes, 17 de octubre de 2011

DELETE


Creo que la sensación que me embargó hace unas semanas atrás resultó no ser tan ajena al común denominador de lo que muchos llaman “idealizar”. Recién he decidido sacar a flote lo que siento, pues mi consigna no era escribir con el acompañamiento pernicioso de un calentamiento abrupto, sino por el contrario, lo que buscaba era escribir con la mayor claridad mental (y espiritual) posible.

Tengo la ligera sensación que hoy la personas tienden a juzgarte más de lo que les permite su raciocinio, es decir hoy en día para expresar determinados calificativos que enmarcan una personalidad, ya no se necesita un extenso conocimiento de lo que dicha persona (a la cual le ha de caer la imputación) haga, piense, diga o simplemente calle; por el contrario hoy estamos inmersos en un mundo en donde se califica lo que se aparentemente se ve, lo que se oye decir por ahí, o injustamente lo que se cree leer y descifrar por una publicación en las redes sociales.

Pero no todo es parte de una mera coincidencia, no creo más en las coincidencias y mucho menos en las acciones que no se encuentran respaldadas por un por qué, creo más bien que todas las acciones que uno realiza en la vida es por exceso de conocimiento o por falta de éste, y mayormente las acciones o actitudes absurdas y carentes de lógica están muy bien asociadas con los notables desconocimientos humanos, entonces, viéndolo desde es punto de vista, creo que ser una total OBTUSA esta más o menos justificado por estos tiempos.

Desde chica he tratado de decir las cosas en la cara, pero soy humilde al reconocer que muchas veces esa consigna no ha sido bien plasmada en la verborrea constante de mi que hacer, pues la hipocresía y la flojera de explicar las cosas tal cuales son, me han ganado muchas batallas, originando que los detalles más inofensivos que en el pasado se pintaban como perritos cargosos, sean en el presente y tal vez en el futuro grandes pitbulls con los que voy a tener que irremediablemente lidiar a largo plazo.

Yo no sé…. ¿En qué momento fue que me dejaron de ver como lo que realmente soy?, o más bien, reformulando la pregunta: Yo no sé…… ¿En que momento fue que me dejaron de ver como lo que quería ser?

Cuando una persona pasa mucho tiempo lejos de ti, (no me refiero a las millas que un avión los pueda separar, me refiero a esa lejanía cercana, esa que duele aún más porque sabes que existen mil y un posibilidades para un acercamiento pero las excusas te ganan la partida) se da un desprendimiento de almas, las conexiones se bloquean, los toma corrientes puestos por años hacen corto circuito y simplemente luego de producido el apagón final te das cuenta que ya no hay manera de prender el aparato (ni de traer grupo electrogeno) a lo que alguna vez llamaste una relación, en este caso específico, una relación de amistad.

Y claro, luego de todo siniestro siempre viene la búsqueda de culpables, y es ahí donde se origina el verdadero daño, ese que se produce cuando no tienes las suficientes agallas para reconocer que hubo un momento en tu vida donde por consignas correctas o erróneas (subjetivo) decidiste apagar el interruptor llamado amistad, y creer que todo lo bueno que hiciste en un pasado es suficiente para seguir alimentando un futuro, pues no es así y no porque lo diga yo, sino porque los miles de casos similares a este lo confirman, la amistad al igual que una relación de pareja es una flor de riego diaria, no es un ejercicio de hacer y mirar, es un más bien un ejercicio de hacer y seguir haciendo.

Hay personas como yo, a las cuales en algún momento les llega un cansancio, una mesurada flojera de seguir colocando el puente conector, de llamar, de insistir, de propiciar, de ceder, de inhibirse, de multiplicarse, de sacrificarse…y no es que se trate de una competencia donde se evalúe cuantificadamente quien brindó mayores concesiones al otro, se trata de asumir que se hizo todo lo posible por seguir adelante pero que ante una notable ausencia de voluntad y desinterés agravado (y contagiado) no hay más maneras de seguir caminando.

Este año y medio para mi, ha sido una etapa de muchos cambios positivos en mi vida, sin embargo en ese proceso de búsqueda interior he tenido que enfrentarme y exorcizar muchos demonios que habitaban cómodamente en mi; he tenido también que reconocer que han habido actitudes totalmente deplorables en mi pasado que han sido un carga sumamente pesada sobre mi regazo, por lo cual fuera de tener la opción de enfrentar un cambio paulatino, he tenido más bien la exigencia de un cambio drástico que me permitiera resarcir con creces los muchos atropellos ocasionados; sin embargo en todo ese escueto proceso de metamorfosis hubieron personas que lograron entender la nueva mística que me acompañaba, pero al extremo contrario han habido personas de las que nunca esperé tal reacción.

Me han crucificado por ahora defender una ideología algo distante de la que aparentemente profesan y lo que creo al respecto es que ya no saben quien soy, ya no saben que pasa diariamente por mi mente, ya no encuentran en mi a la típica amiga que todo perdona y nada cuestiona, a la que se dejaba desairar y no exigir igual trato, a la que prefería callar que proclamar….y es que las cosas cambiaron, incluso la manera como hoy en día yo tomó el significado de lo que se dice llamar amistad, un significado que se aleja de la victimización, del latigazo innecesario, del por qué me haces esto; y se acerca mucho más a ese lado vulnerable que reconoce pero que también exige.

Para mí ya no hay personas ideales, para mi hoy todos sin excepción se encuentran bajo una misma condición (Seres Humanos) lo que me permite verlos con notoría objetividad, lo que me permite ver de mejor manera los matices de su alma; pues si el idealismo se ha esfumado de mi margen de interacción, el perdón sin culpa ha llegado a conquistar el centro de éste.

Perdono a todos aquellos que por desconocimiento creen haberme castigado (dándome delete), perdono a todos aquellos cuyos miedos suelen conquistar el tono de sus palabras, perdono igualmente a todos aquellos que sus nuevas prioridades los distraen de sus verdaderos objetivos y los hacen olvidar que antes de etiquetarse en algún nuevo rol, la inherencia de su esencia pasada aún los siguen delatando.

 

martes, 6 de septiembre de 2011

GOCE CARNAL


Por éstos días no hay mucha inspiración pero si mucha hambre de sabiduría, y no precisamente de la intelectual, sino más bien de la carnal. Encontré este maravilloso post en el diario Perú 21, con información recopilada por Carlos Chávarry ( Crónicas Marcianas) y tomando como base los relatos de mi colega Milagros Esquivel quien forma parte de GenerArte/Perú, organización que ha puesto en vitrina esta esplendorosa manifestación artística"Goce Carnal del Colectivo LoQueMePlace"...ahí les va:
 

Una bailarina, una prostituta y una lesbiana coinciden en un solo activismo: promover el placer sexual en todos los sentidos a través de una instalación. Al final, ningún prejuicio y tabú quedan en pie. 
La mujer confiesa que lo más difícil de su oficio fue aprender a soportar el sabor del semen de varios hombres en un solo día.
Eso, después de contar que ha atendido a hombres que fantaseaban que ella era sus madres.
Cuando no sus hijas adolescentes.
O que algunos hombres le han pagado para tener sexo sin eyacular: solo se recargaban de deseos para luego ir donde sus esposas.
Carla está contando su vida como aplicada prostituta y no se avergüenza de nada. Al contrario, cree que esa ha sido una forma de conocer el placer como nunca lo habría imaginado en sus últimos veintitrés años. Así es como responde a las preguntas de quienes han entrado a su espacio de «Consejería sexual» en Goce Carnal, una instalación que mezcla el arte visual y electrónico con la danza y la performance.
Carla tiene más de cuatro décadas, es orgullosa cabeza de una familia de ocho hijos y cinco nietos, y participa como ferviente activista por las trabajadoras sexuales en la asociación Miluska, Vida y Dignidad. Dado su experiencia, todo lo que ella dice esta noche tiende a subvertir lo que suele darse por sentado: lo tradicional, lo normal, lo saludable.
Leida pretende exponer los misterios sobre las emergencias del sexo: tanto las masculinas como las femeninas.
De paso, hablar de la prostitución como una honorable profesión más.

                                           *****

─En nuestra cultura, las ganas de gozar están relacionadas con el mal y el pecado, y por tanto tu cuerpo es limitado y ocultado a vivencias en su plenitud. Lo peor es que parte de esta prohibición recae en la mujer ─dice Milagros Esquivel, bailarina, actriz y abogada, promotora de GenerArte y una de las organizadoras de Goce Carnal.
De allí que la instalación ─compuesta por ocho piezas─ busque propiciar la suficiente inquietud en el público para que pueda cuestionarse, divertirse y deleitarse con distintos temas sexuales: algunos como metáforas y otros de modo explícito, sin censuras.
Como «Muñequita Linda», por ejemplo: una escena interpretada por Esquivel en la que aparece como una muñeca vestida con un traje mínimo y articulada con cables que la hacen moverse a voluntad de un hombre: su cuerpo es un objeto que obedece las órdenes (sexuales) de su amo.
Más adelante su cuerpo es ofrecido al público en una dedicada sesión voyeurista.
Luego sigue «Orgasmo Sonoro»: el audio de los orgasmos de varias personas que se han grabado en la intimidad y lo han enviado por correo.
También está «Lo que me place», en donde el mismo público construye el número al escribir sus fantasías sexuales en una computadora: sus deseos se proyectan en una pared al otro lado de la casa.
O la misma «Consejería Sexual».
Ese es el tono de algunas piezas, salpicadas además con bailes de strip-tease, figuras fetiches en látex y spándex, cuerpos semidesnudos y videos pornográficos convertidos en fractales.
El proyecto original consideraba el viejo cine Le París, en el Cercado: el espectador debía dividirse entre la platea ─donde se desarrollaría la instalación─ y la película triple X de la mezzanine. Al final Goce Carnal se terminó realizando en la Casa Ida, un espacio cultural contiguo al cine.
─¿Por qué un cine porno? ─se pregunta Esquivel─. Es que los cines porno son iguales que las iglesias evangélicas o los bingos: son lugares de descarga de la sociedad.

                                           *****

«Esta es una vulva, el portal de inicio del goce. Y este es el capuchón que cubre el clítoris. Esto que ven aquí son los labios mayores, ya engrosados y listos para ser acariciados con los dedos o la lengua, y estos son los labios menores, un poco abiertos y lubricados. Ahora sigue el turno del clítoris, un órgano amplio, delicado, sensible, con millones de terminaciones nerviosas. El clítoris es el punto máximo del goce de una mujer, así sea la más tímida o conservadora del mundo. Es el equivalente al glande del hombre...».
Quien dice esto cual didáctica profesora es Marita Rodríguez, la férrea activista de Lesbianas Vulvalucionarias, un movimiento que intenta convencer al público de Goce Carnal de que la homosexualidad no existe.
Solo existe la diversidad sexual.
O que nosotros tenemos dos sexos dentro de nuestro propio cuerpo: el masculino y el femenino. Y es natural que así sea porque procedemos de un hombre y una mujer.
─Las mujeres somos invisibilizadas todo el tiempo: vivimos dentro de una estructura social machista que le ha dicho a las mujeres cómo deben ser, cómo deben comportarse y cómo deben sentir su propio cuerpo ─dice Marita.
Una de sus perspectivas: que a un niño pequeño siempre puedes verle acariciándose el pene ─aún sin saber nada sobre el sexo─, mientras que a una niña nunca podrás encontrarla acariciándose la vulva. Las mujeres no tienen esa posibilidad porque de inmediato sus madres les evitan el contacto con esa parte de su cuerpo.
De hecho, ni siquiera acostumbran a hablar de la vulva: la llaman de mil formas distintas, todos eufemismos o apelativos infantiles que minimizan su importancia y potencial de placer.
«Cosita», por ejemplo.
─Hemos sido criadas por mujeres machistas ─enfatiza Marita─. Y no es su culpa: por siglos las mujeres han sido dejadas de lado, no tenían derecho a elegir nada, ni sus pertenencias ni sus maridos: prácticamente pasábamos de ser propiedad del padre a ser propiedad del esposo. ¡Y encima con dote, un regalo!

                                           *****

Desde su espacio de «La Gran Vulva», Marita hace una charla educativa frente a una vulva de tela con las proporciones de una persona y con todas sus partes bien diferenciadas: la idea es que la gente se acerque, la toque, se refriegue contra ella y aprenda a sentirla un poco más.
Su intención es descubrir ante hombres y mujeres las maravillas de lo que se oculta entre las piernas femeninas.
Por ejemplo, que en el vasto mundo de su vulva, las mujeres conocen distintos tipos de orgasmos: placer clitorial, placer vaginal y placer en el punto G. Los hombres solo conocen uno.
O que el Punto G rara vez se puede tocar con el pene a menos que se utilicen posiciones poco tradicionales: es más fácil sentirlo con los dedos o la lengua.
O que las mujeres son capaces de llegar al orgasmo solo a partir de caricias.
─Los hombres conocen sus penes pero hay muchas chicas que nunca han visto sus vulvas, que nunca se han puesto un espejo frente a ellas o que creen que sus vulvas no son bonitas, cuando en realidad todas las vulvas del mundo son distintas, nunca simétricas: cada una tiene su gusto. Y de eso se trata: de conocer nuestro cuerpo para aprender a sentir placer sin prohibiciones ─dice la activista lésbico-feminista.
Y luego agrega:
─En Goce Carnal no hay censuras porque deseemos llevar todo al límite: por el contrario, pretendemos generar límites mucho más amplios.

                                           *****

Al final terminamos creyendo que el placer es solo lo que vemos en las películas porno.
─Eso me parece limitante ─dice Milagros Esquivel─. En realidad, esa secuencia de tetas, culos, vergas, mamadas y cogidas resulta tan pobre y reduccionista como la idea contemporánea del orgasmo.
Porque el orgasmo hoy en día es una palabra manoseada que se ha convertido en sinónimo de gritos explosivos y simulaciones exageradas de que ya no se puede más.
Como si solo eso fuera el sexo.
─A mí me encanta el antes y el después del sexo: esas perezas que te hacen remolonear en los previos, por ejemplo, o las conversaciones que se generan después de un orgasmo ─dice Esquivel─. Eso de gritar como loca se me figura más la fantasía de un hombre reproducida por la mujer.
Porque si empiezas algo sexual no necesariamente tienes que terminarlo: no estás produciendo algo en una fábrica de cualquier cosa.
O más bien dicho: porque no tiene sentido llegar al clímax como desesperados. Saltándose las etapas del placer. Evitando precisamente el hedonismo de la situación.
─El sexo no tiene por qué llegar siempre a un fin, a un objetivo único: puedes hacerlo, te cansas, lo dejas, conversas un ratito y luego vuelves a la carga. Si tienes sueño lo haces un poquito, te duermes, te relajas, y luego otra vez empiezas.
¿Pero qué ocurre con esas mujeres que creen que si no llegas al orgasmo con ellas es que no las deseas y, por ende, no las quieres?
─Es que las mujeres estamos tan pobres de nosotros mismas que pensamos que debemos ser siempre las muñecas de los hombres ─dice Esquivel─. Y fíjate en esto: yo no soy la muñeca de alguien solo porque cierto hombre quiere que lo sea, sino también porque yo misma decido serlo. A veces para una mujer es más fácil ser una muñeca.
Esa muñeca que la bailarina aparenta ser en Goce Carnal: el cuerpo manipulado por el victimario y observado por hombres y mujeres que se mueren por saber qué órdenes seguirán a continuación.
Que desean verla sometida de cualquier forma.

                                           *****

─No es necesario ser putas para poder satisfacernos y satisfacer a nuestra pareja. Que eso quede bien claro ─dice Carla.
Luego sigue hablando de su placer convertido en trabajo y de su trabajo convertido en placer: que el tamaño no importa, dice. Que lo que importa es la técnica, qué cómo la hagan sentir en la cama. Que si alguien la tiene grande o gruesa no necesariamente le producirá placer, sino dolor.
Que no hay que creer que forzosamente un hombre debe taponar a una mujer.
─Y es que en el sexo las mujeres no pensamos tanto en el pene como sí en la lengua y las caricias con los dedos. Si el pene fuera lo máximo y creyéramos que es irreemplazable, no existirían lesbianas.
Un mito: que las prostitutas de todo el mundo se desgastarían si tuvieran orgasmos con sus clientes. Como toda mujer, son multiorgásmicas. Solo depende del cliente/usuario.
Una realidad: que lo que más temen las trabajadoras sexuales son los sádicos porque suelen intentar estrangularlas y lo único que ellas hacen es seguirles la fantasía hasta dejarlos fuera de juego.
Una estrategia: que las prostitutas aparentan no conocer lo que los hombres les piden ─sea poses o fantasías─ para no cohibirlos ante su experiencia: fingir curiosidad es parte de la seducción.
Una rivalidad: el conservadurismo de las esposas que las ven con celos y asco. Si supieran el favor que les hacemos, dice Carla.
Una prohibición: nunca dar besos en la boca. Porque para las trabajadoras sexuales los besos son sagrados: solo se dan a la pareja y los hijos.
─Y es que en el beso puede haber una atracción especial que puede generarse tanto en el cliente como en una misma ─dice la activista/consejera─. Yo no quiero atracción con nadie: toda trabajadora sexual bloquea eso. Paradójicamente, el beso compromete algo más que la entrega del propio cuerpo. 
Un consejo: que si un hombre desea convencer a su pareja de tener relaciones anales, que primero sea su amigo.
Palabras de Carla.

                                           *****

[Detrás de cámaras].
─Conocí colegas de trabajo que eran lesbianas y se mostraban muy hurañas con los hombres. Eran como reactivas a ellos, como si siempre estuviesen pensando algo malo de lo masculino, de los hombres. ¿A qué se debe esto? ─­le pregunto en un plano ya personal a Marita, la activista lésbico-feminista.
─Lo he visto. Algunas lesbianas manifiestan violencia y rechazo: su agresividad es violencia pura. Y esa violencia se debe a que aún no han eliminado su machismo, que aún no están conformes con su cuerpo femenino, que aún no saben que su femineidad tiene que ser asumida como tal para así amar a otra mujer.
─¿No será también por una suerte de competencia con los hombres? ─insisto.
─Sí, muchas mujeres lesbianas creen que para gustarle a otra mujer y darle seguridad deben asumir una posición violenta y machista que en realidad es una práctica travesti. Porque son unas travestidas: se masculinizan para demostrar un poco de respeto.
Pero un rato más tarde me dice que cómo no te vas a poner agresiva, si cuando tú como lesbiana vas a una fiesta con tu pareja, un hombre cualquiera se les acerca y trata de bailar con tu mujer como si nada.
Como si tus sentimientos no importaran.


Una bailarina, una prostituta y una lesbiana coinciden en un solo activismo: promover el placer sexual en todos los sentidos a través de una instalación. Al final, ningún prejuicio y tabú quedan en pie. 

miércoles, 24 de agosto de 2011

De lo Bueno poquito ****


A veces me sorprendo al atravesar la ciudad en combi acompañada del deleite de unas galletitas “Chaplin”, mirando por la ventana a la gente pasar, con los oídos llenos de gozo gracias a la música muy bien seleccionada proveniente de mi ipod y sintiéndome inmensamente feliz.

Para nadie es sorpresa saber que, gracias a la buena voluntad de Dios y a los generosos bolsillos de nueve tías solteras y con trabajos bien remunerados, a mí nunca me faltó nada. Desde pequeña sólo necesitaba abrir la boca para que mi deseo fuera concebido, en realidad fueron muy pocas las veces que mi madre intervino diciendo que no se me otorgue más pues aquella conducta por parte de mis sacrosantas tías iba a terminar por mellar mi criterio respecto del verdadero valor de las cosas.

Por el contrario se dieron en demasía grandes oportunidades donde éstas adoradas (y difíciles) criaturas, hicieron de las suyas, tal vez como dándole la otra mejía a esa maternidad negada que la vida se encargo de dibujar en sus vidas,  o probablemente con el único y sincero propósito de hacerme feliz. El tema es que gracias a esa disfuncional familia que me toco tener nunca pude saber lo que era pasar penurias, suprimirse gustos y valorar cada centavo gastado.

Fue hasta los casi veinticinco años que logré independizarme económicamente de mi mamá y por ende de mis tías, aunque cuando digo “de mis tías” debo reconocer que miento un poquito porque de vez en cuando no dudaba, así como que no quiere la cosa, en picarles uno que otro billetito, que valga verdades, no le iban a descompaginar el presupuesto mensual.

Como les decía, fue casi a esa edad que logré obtener con mucho sacrificio y orgullo una mediana independización económica que constaba en costearme mis pasajes, mi ropa, mi juerga y mis caprichitos, adicional a eso también contribuía dentro de las posibilidades de esa época con los gastos de la casa que me cobijaba y que me cobijo prácticamente desde que nací, a través de un modesto aporte para la luz, el agua, la comida y cuando se podía también para el cable., pero eso si, NUNCA PARA EL INTERNET! ya mucho yaaa...

Después, vinieron los grandes saltos económicos, después de muchas amanecidas y cafecitos con gente medianamente importante logré obtener un trabajo bien remunerado, no diré montos porque es de pésimo gusto, pero lo que si puedo decir es que para la edad y experiencia obtenida lo que me pagaban estaba más que bien.

Ese sueldo me permitió muchas más cosas, como estudiar una maestría, diplomados, pero sobre todo aventurarme en la compra de mi propio departamento. Y es que la mudanza del nido calentito de las tías se volvió más que necesaria, IMPERIOSA, pues nunca negaré que ellas siempre han sido amorosas conmigo, generosas y tiernas, ayudaron a mi mamá a levantarse en épocas de decepciones amorosas, le dieron sus respaldo y la ayudaron a criarme, a cuidarme, a consentirme; sin embargo nada es perfecto y como dicen por ahí: “cada quien manda en su casa razón por la cual y sin entrar en mayores detalles decidí comprarme un depa y mudarme con mi mamí para hacer de ese espacio nuestro propio reino, nuestra propia noche de piyamas, nuestro templo, donde se come lo que uno quiera, donde se chupa hasta la hora que uno quiera, donde se baile calata con las ventanas abiertas y donde por qué no, podamos soñar sin que nadie se meta en nuestro sueños.

Una vez mudadas, y al año de instaladas,  por dignidad, por convicción y ética profesional decidí renunciar a ese “tan buen trabajo” que con el transcurso del tiempo y con el deterioro de la relación con el jefe, se torno tanto “insoportable” como “denigrante”, circunstancias que me obligaron a ese 01 de marzo de 2009, específicamente a las 14hrs (después de almuerzo of course) a dar un paso al costado, decir lo que tenía que decir,  hacer mi entrega de cargo, agarrar mis chivas y cantar a voz en cuello “nos quieren gobernar” uno de los temas más populares del grupo peruano “La Sarita”.

Pero claro, todo muy bonito, todo bien histriónico, ¡Bravo Gamarra! hiciste valer tus opiniones y tu dignidad pero ahora pes….págate la hipoteca, la luz, el agua, el Internet, el cable, el baño y comida de legolas (mi perro), la comida del mes, el mantenimiento del condominio, los arbitrios, tus pasajes y caprichos de la mamá….a ver pues “boquita lisa” quiero ver como TU SOLITA te pagas todo eso…AH Y POR SIACA no se vale llorar…a ver pues !!!.

Fueron días muy duros, aburriría sin me pusiera a contar que hice y que me falto hacer para salir adelante, lo único que me queda es extraer de todas esas anécdotas varias reflexiones ya que logre aprender como vivir y tratar de ser feliz con lo que tengo, así sea poco o mucho, por esas épocas e incluso hoy en día sigue siendo poco, pero YA NO ME IMPORTA, porque utilice mi habilidad para prestarle más atención a la vida y sacarle la vuelta como pueda, comprendí que con cosas realmente insignificantes (para muchos) uno puede obtener instantes de felicidad que se han de quedar grabados en tu memoria por mucho tiempo, aprendí a recursearme y a decir “nada menos casera?” a vestirme lindo con ropa de mercado de pulgas, a robar cable, a utilizar el Internet “wi fi”  de cada uno de los lugares donde pueda entrar.

Ahora también sé como intentar ir a todos los conciertos y eventos culturales (teatro, cine, circo, whatever)  posibles y con la buena suerte y vibra que hace más de un año y medio me acompaña he logrado acceder a varios. Antes la felicidad para mi era tener mucha ropa (y de marca) tomarme por lo menos una vez a la semana un café en el Starbucks, ir a cenar a un restaurante ficho ( si era “La Gloria” mejor aún  / http://www.lagloriarestaurant.com/ ) o simplemente hacerme la pedicure dos veces al mes; hoy para mi la felicidad es ir con mi novia a la bajada de los baños en Barranco y fumarnos un pucho mientras escuchamos a Blind Melon cantando NO RAIN  o sino ir a la playa por la tarde, tirar el petate en la arena y tomarnos una tasa de café mientras vemos ocultarse el sol.

Con mi mamá también he encontrado otro tipo de felicidad, soy feliz cuando llego a casa y ella esta escuchando “la hora del lonchecito”, le digo: mamá vamos a pasear a legolas? Y ella sonríe, se pone las zapatillas y salimos a caminar los tres juntos por ahí, de vez en cuando nos provoca comer algo así que entramos a la panadería de un chinito cerca del parque al que vamos y ella se compra una “mil hojas” y yo un “alfajor”, nos tiramos en el pasto y vemos a legolas correr mientras vamos comiendo nuestros pasteles, yo le cuento de mi día en el trabajo, ella me cuenta de sus recientes y estupendas clases de danzas y tai chi, nos reímos, oscurece y regresamos a casa, entramos a un cuarto donde no hay cable pero hay muchas historias lindas que ver en la hora Discovery que pasan todos los días a las 8pm en Tv Perú y si queremos series como las que dan en SONY ENTERTAINMENT solo tenemos que sintonizar América Tv para ganarnos con las ocurrencias de los Gonzáles y los Maldini y ya ta’.

Con mis amigos (bueno con los que me quedan y frecuento seguido) sólo me basta una buena copa de vino, aunque casi nunca lo tomemos en copa sino más bien en vasito descartable, o un lonchecito acompañado de una amena conversación para sentirme feliz, sólo me basta una caminata por el parque o las calles aledañas a nuestros hogares, una simple pero sincera conversación por msn o face para sentirme entendida, ya no necesito más, no necesito reuniones súper programadas, ni reencuentros de premiación para ver quien consiguió el mejor marido/casa/vida/colegio para los hijos/trabajo/viaje/ etc, ni llamadas insistentes para garantizar un quórum, ya no más, ahora es distinto, incluso me atrevería a decir que ahora es MÁS PROVECHOSO.

No me doy los grandes viajes a Europa, ni a Asia, ni a Tierras Santas (Ya quisiera) pero suelo cada vez que puedo irme a Cieneguilla, o alguna parte de nuestra serranía limeña, cuando hay algo más de platita tomamos el rico Soyuz y cual mochileros empezamos a recorrer zonas un poco más alejadas y agrestes. Nada interfiere ya en nuestros propósitos, el año que viene (si Dios quiere) es Cuzco con la mamá, Huaraz u cualquier otro destino similar con las amigas (os) y Argentina y Brasil (mochiliando) con mi bonita, ya nada es imposible, ya nada me detiene, esta vez me cocí bien las alas para que no se vuelvan a desprender.

Ayer descubrí que soy feliz teniendo pocas cosas (materiales) y no es que sea una conformista de mierda y pretenda siempre vivir arañando el suelo, no se trata de eso, sino de que Dios es tan maravilloso que te pone circunstancias que te hacen valorar más la vida, a los tuyos y lo que te rodea, te manda estas adversidades en los momentos precisos para recordarte que hay un mundo realmente simple esperándonos afuera, uno que te ofrece mayor contacto con la naturaleza, con los animales, con los olores y sonidos, con las amistades claras y con momentos de felicidad que te miran de frente y sin blackberry *_*

miércoles, 10 de agosto de 2011

INEVITABLE TREINTAº


Ha pasado exactamente una semana desde que la edad de treinta años invadió mi pequeño ser, y resulta importante precisar que me refiero a mi cuerpo como “pequeño” porque es realmente poco creíble que un cuerpo tan chiquito como el mío lleve encima treinta largos años de vida.

Estuve por días tratando de hacer un post que pudiera reflejar la sensación que me produce cumplir una edad socialmente importante (para muchos), biológicamente alertante  (para cada vez más pocos) y caóticamente irrenunciable (para todos), sin embargo escribía un ensayo y al día siguiente terminaba borrándolo, algunas veces lo tenía casi terminado y derrepente una nueva idea asomaba la nariz y me hacía replantear el enfoque que le quería dar…….y bueno así fueron pasando los días y me di cuenta que con respecto a mi nueva edad no tenía absolutamente más nada que decir, porque en realidad no hay mucho que acotar; tener treinta años es simplemente agregarle doce meses más a los tan acomodados veintinueve, por consiguiente no creo que esta nueva cronología de vida me haga ver más o menos interesante de lo ya acostumbrado.

Esta vez no tengo para ustedes (ni para mi misma) grandes frases que mostrar, tampoco tengo historias ficticias con las que impresionar, únicamente tengo algunas reflexiones que compartir:

Llego a una edad donde……

Dejé de pasar sin excepciones la vida, y me dejé de arrancar las tres impertinentes canas que tengo al lado izquierdo de mi cabeza.

Dejé de verlo todo de color blanco y negro, para tratar de visualizar las cosas con algunos otros matices (así como la paleta de pinturas TEKNO).

Dejé de creer en el amor eterno (de pareja) porque finalmente entendí que todo tiene un final, que todo es un mero ciclo, una etapa en donde hoy somos algo, mañana no somos más. (Lo que no implica ceder ante la promiscuidad…por lo menos no tan seguido).

Dejé de pensar que ser abogada me haría tener una súper casa, un súper carro y una vida exitosamente garantizada para darme cuenta que lo único que me ha hecho tener es la satisfacción de poder ayudar a gente que en realidad lo necesita. (quid pro bono).

Dejé de esperar ansiosa ese “mail”, esa “llamada”, ese “saludo”.

Dejé de creer que se me estaba pasando el tren…ya que es poco probable que suceda, yo vivo a tres cuadras del tren eléctrico (gracias Alan).

Dejé de coserme roches ajenos porque comprobé que luego son pulgas muy difíciles de exterminar. (y me da flojera).

Dejé de llorar la ausencia de mi padre porque me di cuenta que siempre estuvo allí, sólo que yo nunca lo busqué. (ahora hasta tiene facebook…lindo mi papi!!).

Dejé de lastimarme recordando el pasado para concentrarme en lo único que vale la pena “EL HOY”.

Dejé de creerme la súper chica (con poderes incluidos) para reconocer que hay mañanas donde me cuesta mucho salir de la cama.

Dejé de sentirme la mejor bailarina…..mmm bueno NO, aún me siento y a las pruebas me remito (VIERNES- SÁBADOS- PREVIA CITA).

Dejé de tratar de ser la monedita de oro que pretendía gustarle y quedar bien con todo el mundo para expresar (con educación y altura) lo que realmente pienso y siento aunque eso me haya y me siga ocasionando distanciamientos.

Dejé de contar a mis verdaderos amigos con las dos manos, porque ahora sólo me basta una (y me sobra).

Dejé de mirar con odio ha algunos y empecé a regalar sonrisas (aunque éstas no sean correspondidas y tachadas de una burda manifestación de mi renovada hipocresía).

Dejé de sintonizar tantas novelas para empezar a familiarizarme más con libros, cuentos, teatro, cine, crónicas y blogs (no sólo soy una chica de facebook…eso es lo que aparentemente se ve….pero no es lo que precisamente refleja la realidad).

Dejé de mirar tus fotos actuales para recordarte como eras antes (así lo prefiero).

Dejé de creer que mi madre es eterna, para hoy engreírla y decirle cuánto la amo (a pesar de eso, a pesar de todo).

Dejé de emborracharme sin sentido para aprender a brindar con fundamento (eso me lo enseño Brenda…gracias bicth!).

Dejé hablar a las personas que siempre me pidieron audiencia para hoy escucharlas con extremado detenimiento (me hubiera ahorrado tanto).

Dejé de ser insistente con aquél que muchas veces me dijo NO! a través de mil acciones que nunca pude percibir ( o no quise).

Dejé de llamar “exs” a esos grandes amores para ahora con gusto llamarlos “amigos” (aunque suene imposible).

Dejé de leerme las cartas y el cigarro para ahora todo consultarlo con Dios y con mi interior.

Dejé de pensar que la amistad/ amor es un sentimiento incondicional para darme cuenta que cuando dejas de hacer algunas concesiones las cosas cambian (y no vuelven a hacer nunca más iguales).

Dejé de reprocharme mi mala suerte en el amor para entender que no fue más que necesario atravesar todo ese largo camino para poder gozar de la plenitud que hoy me acompaña (y que espero se quiera quedar un buen tiempo más).

Dejé de negarme a la sexualidad en todas sus esquinas para empezar a ser la puta que siempre debí ser, porque el cuerpo es un instrumento que si no lo usas bien se llega a oxidar.

Como ven creo que fui dejando poco a poco muchas cosas de lado, y es gracioso porque no me di cuenta de este maravilloso proceso que aún sigue en marcha, mutando (para mejor) cada vez que puede. Efectivamente dejé de ser/creer/pensar/sentir/ver y mil verbos más, pero creo que nunca dejé de tener esa chispa que siempre me ha caracterizado, que me abierto muchos lugares, muchos corazones y que creo me ha de acompañar hasta mi momento final.
 
Felices TREINTA AÑOS !!!

lunes, 11 de julio de 2011

C E G A D A

Acostumbrada a dormir con las persianas bien cerradas, bloqueando a toda forma esa bendita luz que se empeña en entrar, esa misma que tiene la convicción de traspasar el ángulo y llegar a mi, como una luciérnaga calcinante en su poderío, en su majestuosidad, hoy me siento cegada, aludida, vulnerable e imprecisa por haberme dejado capturar, de esa manera, y a estas alturas.

No soy lo suficientemente valiente para encarar tanta luminosidad, mis años opacos y turbios han generado un statuo quo muy dificilmemente de revertir, hay pequeños intentos de cambio, algunos muy acertados y aplaudibles, algunos desechables y rápidamente reprochables, pero ahí iba, ejercitando mis ojos poco a poco para mirar de frente al sol y no morir en el intento, pero vienes tu, con todo ese esplendor, con toda esa brillante introspección y te conviertes sin permiso alguno en mi alter ego, en mi antídoto, en mi contra parte, contigo no hay más tregua que mirar de frente y no mentir, enfrentar el mundo con lo que tengas a la mano, así sea un palito de fósforo, para ti no hay excusas, no hay postergaciones, no hay licencias para dejar de ser, tus ojos obligan a sonreír y tu presencia a ser.

Yo no puedo contigo, ni contra ti, tu simple presencia me humilla, tu olor me ofende y tus ganas locas de comerte el mundo me joden, y me joden tal vez porque te envidio, porque te miro y me quiero ver reflejada, y aún no lo consigo, porque verte es como tratar de leer Borges cuan aún no he terminado de aprenderme el ma-ma-te-mi-ma del popular libro coquito.

Vienes con tus canciones (lindas por cierto), con tus historias de superación (ciertas por cierto también), con tus grandes anécdotas, con ese gran ego que te sirve de capa y yo lo único que quiero es reventarte el globito y hacerte llorar, regresarte al mundo, hacerte sentir miedo, pero todo es en vano, todo es por las puras puritas porque vaya uno a saber quién, pero definitivamente el que te instalo ese chip,  la hizo linda.

Cuando te tengo en frente me siento sumergida en una historieta cómica, en donde soy el personaje malo, despiadado, sin corazón que sólo ha nacido para infingir dolor, para demostrar que se puede sufrir y sufrir bien, mientras que tu eres ese súper héroe bien peinadito que intenta salvar al mundo, a los tuyos y a los no tan tuyos, impartiendo sobredosis de energía, vistiéndote de hippie norteamericano y cantando de la mano de una sarta de creyentes la canción California dreamin by the mamas and the papas.¿ Por qué eres tan especial, por qué eres tan luminoso, acaso se te acabaron las lágrimas, o sólo las sacas cuando nadie te esta mirando, acaso se te olvido lo que significa estar de mal humor, acaso nunca te sentiste frustrado, acaso nunca te sentiste malo, acaso eres humano?.

Me crearon una expectativa alta de ti, mucho antes de verte a los ojos, sabía que esto no iba a ser fácil, porque si alguna vez me preocupe por no simpatizar contigo, ahora lo que me preocupa es que simpatizo demasiado, al punto de que verte con toda esa alegría puesta e impermeable me hace llorar ríos de frustración por no saber si algún día podré alcanzarte y estar a la altura, porque no sé si podré ganarme tu admiración y darte la tranquilidad de saber que son idóneas estas manos para sostener a “eso” (esa) que tanto amas.

Me dan miedo las personas como tú, me ponen nerviosa, me presionan, me ejercitan demasiado, aceleran mucho mi corazón, este corazoncito que ha tenido que aguantar muchas batallas perdidas, que hasta hace poquito no tenía color, o más bien el color equivocado, y que cual operado reciente de by pass, aún se encuentra en transición.

Y ahora qué hago contigo y ahora cómo te dejo de querer, cómo te dejo de admirar, como saco esa semillita de sí se puede que haz ido sembrando en mi cada velada, en cada conversación, en cada tocada de mano, en cada regresada a casa, dime pues, tu gurú del marketing, cómo se hace para saber que hay cosas muy lindas afuera y que aún me falta mucho, bastante diría yo, para alcanzarlas, dime tu, chico de los ojos cuasi llorosos, cómo le hago para alcanzarte (para alcanzarlos), para emprender el vuelo juntos, para que esa canción de Fito también se escuche en el cielo que es a donde te (se) haz (han) propuesto llegar.

No me dejes, no te rindas conmigo, siempre fui buena alumna, aplicada y estudiosa, siempre hago mis tareas, siempre las termino y me gano mis estrellita pero tu eres un profesor difícil, no hay nadie como tú, eres castigador con la mirada, apasionado con las lecciones, y yo sólo soy una niñita que ha de mirar a su profesor con admiración pero también con mucha hambre de saber, de conocer, de graduarme con honores, como casi siempre, menos en cursos así.

No necesito fingir que te quiero, porque se nota, no necesitas hacerlo tu tampoco, porque ya lo note y lo sabes bien, porque hay lenguajes que no se hablan, ni se escriben, hay lenguajes corporales muy fáciles de descifrar, hay miradas que no engañan, tonos de voz que delatan y eso basta y sobra para saber que se cumplió con el objetivo, con el obstinado deseo de algunos (de ella) de que hagamos química, de que nos entreguemos en alma, más no en cuerpo y que logremos ser cómplices de un objetivo que aún no queda muy claro pero que con fe vamos a lograr descubrir.

Como una niña de ocho años, despertando ( un día de julio) frente a una gran ventana me he de sentir hoy, con los ojos considerablemente dañados de ver tanta luz, bañada en sudor por sentir tanto calor, con el ceño fruncido por la luminaria que me originas, totalmente cegada por ti, por tu personalidad, por la calidez de tu respirar y por esos profundos alientos que me haz de regalar como sabiendo, como intuyendo que algún día saldré de acá, que algún día podré volar, así como tu, no tan alto, pero así como casi tu.

Bájame la lámpara un poco más, déjame dormir en paz……..

martes, 14 de junio de 2011

Ya nada es como antes (el chorrillos que fue)




Estando ya cerquita de la semana de celebración chorrillana, me entra una nostalgia terrible reconocer que la que fue una linda tradición, hoy en día no es más que un pandemonium comercial y extraño. El año pasado tomé la decisión de regresar a chorrillos y tratar de vivir nuevamente la magestuosidad de sus fiestas, sin embargo recorrí la mayoría de calles tratando de buscar alguna cara conocida y simplemente no la llegue a encontrar, muy por el contrario lo que  encontré fueron comerciantes a montón tratando de vender (como sea) sus productos, colocándose en zonas prohibidas, obstaculizando el regular tránsito peatonal y coloreando aquellas calles llenas de tradición e historia con colores nada familiares para los que algunas vez vivimos ahí.

La semana de chorrillos se caracterizaba por la unión familiar, por el encuentro cálido de los amigos, por la emoción de esperar el gran estelar en el bingo de la Iglesia San Pedro, por el orgullo de ver a nuestros colegios y bandas desfilar, sin embargo hoy algunas cosas se han perdido, ya no veo caras conocidas, ya mi banda no es la más aplaudida del desfile, ya nadie quiere ir al mencionado bingo por miedo a ser asaltado, algunos con mucho pesar prefieren quedarse en casa esperando que todo aquel barullo, que hoy les suena ajeno, termine...y me da pena, porque siento ( y tal vez me equivoque) que esas fiestas dejaron de ser de los propios chorrillanos para convertirse en la oportunidad que tienen algunos foraneos para lucrar y exponer al maximo las peores intolerancias y faltas de respeto vistas.

Ahora, este año tal vez el asunto se ponga mucho peor, la expectativa por el "Cristo del Pacífico" va a desnaturalizar aún más aquella celebración, tal vez enterrando de por vida lo que para mi y muchos más fue una fecha sumamente esperada.

jueves, 2 de junio de 2011

Sexy Boom !


Nunca me consideré "bonita", de cierta manera mi mamá me lo recordaba cada cierto tiempo cuando me decía que lo más importante en una mujer era su cerebro y no su cuerpo. No entiendo porque me decía eso...asumo que habrá pensado que no iba a poder conquistar el mundo con mis atributos físicos, pero tal vez sí con mi desempeño intelectual...mmmm que raro no? prefiero pensar que no tuvo aquella intensión y que sólo repetía las clásicas frases trilladas de una madre abnegada.

Si mi mamá fue así de cruel, mis amigas no se quedarón atrás..recuerdo claramente estar jugando en alguno de ésos tantos recreos...habíamos hecho conjuntamente con una de mis mejores amigas una lista de las personas más feas del colegio (cosas absurdas de la época) y teniamos unos treinta y cinco candidatos apuntados, cuando derrepente sonó el timbre para la formación y recogiendo nuestros cachivaches le dije: "V terminamos no?" y me dijo NO, ponte TU TAMBIEN en la lista...... Wowww!! tal fue mi desconcierto por lo que me dijo que regresé a mi casa desconsolada y con los ánimos por el suelo creyéndome hermelinda, me miraba y re miraba y me decia a mi misma...qué tengo? oseaaa ella es más bonita que yo..pero yo no soy fea...no lo soy!!

Debo confesar que el colegio fue un lugar que siempre me hizo sentir fea (también que el uniforme no ayudaba mucho),,,y no es que mis demás compañeras fueran unas Kate Moss en potencia, pero si sentía que eran tipos de belleza en masa, es decir cada una de ellas guardaba casi los mismos parámetros de figura, talla, color de cabeño, color de ojos...y demás..por consiguiente si una era simpatica, las demás también podían llegar a serlo.

Muy por el contrario yo me sentía distinta...tenía una nariz distinta, tenía un cabello muy complicado, un color de cabello inestable tb (y no por tintes, sino por las hormonas) y tenía una figura que no iba ni para un lado ni para el otro...no era ni súper flaca, ni super gorda...estaba en medio, pero con ninguna oportunidad de pasarme algun extremo porque por aquel entonces mi cuerpo se enterco con ser la mitad de todo.

Incluso, siempre destaque por las notas, o por los miles de concursos de poesía o literatura que ganaba, sabía perfectamente cual era mi rol en aquel colegio, sabía que jamás sería la reina de la promoción o la reina de la primavera, pero sí podía ser la chistosita del grupo, la tipita que escribía bien o hablaba con cierta propiedad, la chibola que bailaba bien y hacía coreografías innovadoras, pero nada más....yo no fui conocida en esa promoción, ni en ese colegio por ser una de las más ricas, lo sabía y creo que ya en los últimos años lo entendí mejor, lo asimilé y hasta me gustó la idea porque me permmitía tener una grado de libertad mucho mayor que el de mis demás compañeras, por el simple y llano hecho de que no habían tantos ojos prendidos de mi.

Sin embargo por aquellas épocas la mayoría deliraba por un chico nuevo que había llegado de un colegio foráneo, éste chico era obviamente distinto a los demás chicos que estudiaban ahí, era alto, guapo, bien parecido...Inmediatamente las más lindas comenzaron ha afilar la puntería e ir detrás del nuevo (y único) bombón del colegio....y asi pasaron los primeros años y este chiquito fue victima de muchas, se lo turnaban, lo regían, lo sorteaban....y era una pelea constante por cautivar sus ganas, sus deseos, y algunas más osadas,,,SU AMOR!

Yo lo veía de lejos y sí pues...era bien bonito, y digo ERA porque lo vi el sábado y dejenme decirles que sus mejores épocas ya pasaron. Confieso que aveces alucinaba con él y para dichas alucinaciones me basaba en las anécdotas que mis amigas (sí, esas que lograron tenerlo) me contaban, yo alucinaba que me buscaba a la salida del cole y que nos ibamos por ahi a chapar rico en algún parquesito aledaño, alucinaba también que se había enamorado de mi y que me decía que saliendo del colegio nos ibamos a casar....jajaj por dios, ahora que recuerdo todas esas increíbles alucinaciones me doy hasta cierta verguenza, pero es cierto yo alucinaba jodido con él, y no me preocupaba en lo absoluto saber que todas esas ilusiones iban a quedar únicamente como un anhelo, como una sensación, como un "pudo ser".

Sin embargo, un día X aquel chico, ese que tenía a medio colegio en sus manos decidió fijarse en mi, cómo? hasta ahora no lo sé, el tema es que sí pues me dió bola.....y no es que quiera dar detalles de todo lo que paso con él, porque por respeto a mis fans no puedo reproducir literalmente todo lo que me hizo y le hice, pero cabe mencionarlo porque fue a partir de ahi cuando mi EGO creció, cuando empecé a darme cuenta que los chicos también se encandilan de las ideas, de las maneras de ser, de los comportamientos.

Jamás negaré que una buena imagen ayuda en mucho, estoy convencida que todo entra por los ojos, pero también me convencí de que si más alla de todo eso (cuerpo/ cara)  no existe algo más, estas jodida y sé que suena a frase perdedora lo que acabo de decir, pero es cierto.

Ya con esa experiencia vivida, y con el ánimo por arriba del cielo entre a la Universidad y sentí que las cosas mejoraron, es increíble como una simple actitud puede llegar a cambiar todo un estilo de vida, un estilo de pensar y proyectarse. Gracias a Dios en la etapa universitaria me preocupe mucho por cultivar mi cerebro y por no tirar al tacho el esfuerzo monetario que mi señora madre hacía, pero también me dedique a sentirme guapa, a creermela, ha observar con detenimiento las ventajas de mi cuerpo, me di cuenta que mi mirada era una fuerte arma de atracción....tuve muchas oportunidades de comprobar esa teoría, aunque suene realmente estúpido sentía que cada día que pasaba me hacía más rica, más apetecible, mas provocadora...y efectivamente asi pasaba ó por lo menos asi me sentía yo.

Cuando te miras en el espejo y te sientes bella, te dan ganas de perfeccionar lo que ves....en mi caso siempre supe que con la ayuda de la ciencia podría lograr obtener una mejor proyección frente al espejo, sabía que si hoy tenía cinco patas atras mío, con unas cuantas operaciones podría llegar a tener unos cinco patas más...pero ese no era mi vacilón, el regocijo que sentía era saber y ser conciente que siendo como era, es decir con muchas imperfecciones faciales y corporales, podría robar los mismos y hasta más supiros por parte de los chicos (y hoy en día quien sabe de las chicas también).

Claro, debo de reconocer que tampoco es que me diera al abandono total, NOOOO eso jamás, simplemente no hacía esfuerzos descomunales por ser más rica de lo que mi habitual postura y gesticularidad otorgaba a los usuarios. Y es que con los años he aprendido que la belleza es tan subjetiva, lo que para ti puede ser bello para mi tal vez no lo es...claro ejemplo es la tendencia que tiene un primo mío de fotografiar aves muertas...según su criterio la belleza de aquellas se manifiesta mejor en su estado inerte más que en su estado de jovialidad total...particularmente no creo que eso sea belleza, pero hay gente que sí y ese es el punto.

Otro ejemplo de lo que digo, es Rossy De Palma...Rossy es una chica Almodovar...y si ya sé que las chicas Almodovar se caracterizan por ser una femmes fatales...asi como Victoria Abril, Penelope Cruz y otra más, pero para mi Rossy De Palma tiene una belleza singular, una belleza atípica, una belleza digna de ser mencionada, y no soy la única que piensa así ya que reconocidas revistas y diseñadores han tenido a Rossy como imagen, por eso para que vean de qué se trata lo que les estoy diciendo, los exhorto (asi se escribe brenda) a que la googleen y la miren con mucho detenimiento.

La belleza está en los ojos de quien la ve....la proyección de imagen que puedes llegar a dar puede ser tan fuerte y cautivadora, que es casi posible que Leslie Shaw, pasé desapercibida en la misma reunión en la que tú estas, si es que te muestras y comportas como tu quieres que te capten.

Suele pasar también que las que en esas épocas eran las más lindas, hoy ya no lo son tanto, hay personas que mejoramos con los años y por el contrario hay personas que pierden luminosidad, eso se debe a distintos motivos. El sábado que tuve una reunión con gente de la epoca de mi cole me di cuenta de eso, y no fui la única, algunas personas a llegadas también me lo hicieron notar, no sé a que se debe pero particularmente hoy por hoy me miro al espejo y me gusto más de lo que me gustaba hace diez años, proyecto más seguridad, mas astucia. Mi rostro refleja salud, estado positivo, no tengo en mi cara un mapa que diga que estoy molesta o fastidiada con alguién, y creo que ahi esta también el kit del asunto, que mi rostro y mi ser ahora reflejan un estado de calma mucho más marcado que antes.

Nunca debí comenter la tontería de sentirme fea, porque no lo soy, nunca lo fui, pero demoré muchos años en entender que tengo una belleza singular, como cada una de las personas que habitan esta tierra, mi error tal vez fue querer señirme a los parámetros establecidos por la sociedad y pensar que si no tenía la nariz o la boca así, simplemente no pasaba la valla de aceptación, pero estaba total y estupidamente equivocada. Me siento linda, y no sólo por una idea concebida después de un arduo ejercicio de autoestima con el psicólogo, soy linda porque así me siento, porque ahora me miro con mucha más ilusión y veo cosas muy bonitas en mi rostro y en mi cuerpo, tanto así que en éstos ultimos doce años los elogios a mi persona se han multiplicado a la misma medida que los elogios a mi intelecto y eso es realmente un triunfo.

Tampoco descarto las cirugías, en realidad si en algún momento las veo conveniente, me las realizaré, porque la vanidad es un elemento que a las personas del sexo femenino nos ronda mucho más y porque simplemente no tiene nada de malo cuando las realizas con cierta moderación y criterio. Creo que las cirugías son importantes en la medida que logren elevar un poco tu autoestima, pero sólo un poco, porque esa elevación deberá venir primero de adentro, de tu espirítu y de tu alma.
El día sábado reafirme mis votos de sexy boom, me dijeron de todo (obviamente cosas lindas) desde que mis ojazos son espectaculares, hasta que mis labios son demasiado tentadores....y eso se debe a que gracias a Dios he pasado por muchas experiencias donde he podido comprobar que mi personalidad vende y vende bien, eso más lo afortunada que soy de tener una pareja que cada vez que me ve babea por mi, hace que  me sienta asi...ganadora, triunfadora, vampireza y sexy muy pero muy sexy!.