lunes, 25 de junio de 2012

Inmoral




De nada ando segura, más que de ti. Y por momentos me concentro para lograr negármelo.

A veces eres una casualidad, otras tantas un designio. Por ratos te diluyes en el espacio, por otros te aferras con furia.

Entras y sales de mi vida de manera abrupta,  y cuando pienso que sólo eres una de esas tantas ilusiones que mi corazón se ha acostumbrando a tener para no sentirse solo, me doy cuenta que no es así, que lo tuyo sí que es un tema trascedental.

Vivo asustada, porque me conozco y no puedo guardar un secreto personal por mucho tiempo, mi mal enfocada transparencia me origina la necesidad vital de expresar lo siento, pero lo tuyo no es fácil de confesar, y por eso aguanto y aguanto y dios sabe hasta dónde podré aguantar.

El amor nunca ha sido fácil, pero enamorarse de la persona que todo el mundo dice que es la “equivocada” lo hace aún más complicado.

Cuando me confieso a mi misma que te amo con todo mi corazón, no puedo evitar que el reproche moral se asome sin pedir permiso, es acaso tan moralmente incorrecto que te ame como te amo, sólo por el pequeño detalle de ser tu ........…(silencio)

A pesar de que tu eres y serás siempre…..(silencio)

He ensayado mil veces el momento de confesártelo y siempre termino pensando que no podré.

 Tal vez nunca pueda, tal vez me lo tendré que llevar a la tumba, tan literal como eso suena.


viernes, 1 de junio de 2012

TE LLEVARÉ A LA LUNA Y TE DEJARÉ AHÍ POR ESPESA



Ante la pérdida, el luto es legítimo. Ante la sensación de ausencia, el llanto necesario. Han pasado muchas lunas desde aquella vez en que fuimos por una cerveza y regresamos con algo más.  La pasión nunca dejó de estar presente, las ganas de cuidarnos mutuamente jamás abandonaron nuestros ser, sin embargo había algo, tal vez invisible, impalpable que no permitía avanzar más.

Conocerte me permitió abrir muchas puertas, entradas que parecían imposibles de atravesar, en tus poderíos logré descubrirme como mujer, como hembra que siente y goza, como ángel que llora y padece. Y sin darme cuenta la metamorfosis había sido simple, natural como tú misma, como nuestro amor.

Traté de dilatar mi despedida oficial, porque aunque diga que no, muchas veces tuve la esperanza que el azar nos permitiera revertir la situación; sin embargo el tiempo, sabio como el mismo, me fue dando la claridad necesaria para terminar por aceptar que nuestro amor acabó el mismo día que nuestra amistad había empezado a latir.

Los que me rodean tendrán que aprender a vivir conmigo y contigo al mismo tiempo, puesto que la huella indeleble que pusiste sobre mí hace que te invoque, te traiga en segundos del pasado, y no es que el círculo no se haya terminado por cerrar, sino que simplemente hay personas que vienen para quedarse toda una vida, cuya presencia, mística y espiritualidad no pueden pasar desapercibidas. En la mochila de los recuerdos ocuparás siempre un gran y privilegiado espacio, porque pienso llevarte a todos lados, porque jamás te pienso dejar ir.

Nació en mi las ganas de decirte te quiero, nació en mi en esta húmeda mañana las ganas de recordarte que seguiré siendo siempre tu incondicional, que los años pasarán por nosotras de manera imperceptible, pues cada vez que nos veamos frente a frente el tiempo se congelará para transportarnos a esos domingos de cama, desayuno con flor y besos quemados.

Me enseñaste tanto, y a pesar de no seguir juntas lo sigues haciendo, hay momentos en donde tengo ganas de matarte y estoy segura que por parte tuya esas ganas también aparecen cada cierto tiempo, nunca dejaremos de ser un poco complejas, pero tampoco dejaremos de procurarnos siempre la tranquilidad.

Me siento bendecida, porque a pesar que nos reconocemos muchos defectos, errores, situaciones y momentos que tal vez preferiríamos borrar, soy feliz de compartir contigo día a día mis alegrías, desencantos, tormentos y nuevas emociones. Y más adelante si la madurez emocional nos permite compartir más.

Hace dos años en una tarde de abril con dos soles en el bolsillo y una lata de cerveza en mano te dije que te amaba,  te dije también que sentía que nuestro encuentro tenía que haberse dado de todas maneras, no había forma que dos personas tan geniales se perdieran la oportunidad de conocerse y quererse como hasta el día de hoy nos queremos.

Ella me dijo una vez “te llevaré a la luna y te dejaré ahí por espesa”. Créeme que cuando siento que el mundo se me va de las manos, cuando al aire se contamina a morir y cuando la brújula caprichosa logra perderse, cierro mis ojos y me transporto a esa luna donde me dejaste un día, me veo de afuera y me logro mirar como la misma espesa de siempre, como el pedazo de gente que siempre he sido, y te espero, te espero y siempre te esperaré.


TE QUIERO.

martes, 21 de febrero de 2012

ESA NOCHE QUE NADIE RECUERDA


Me vuelves a invadir, esta vez con menos culpa, pero con mayor deseo. Parece que había sido falsa la idea de haberte desterrado totalmente, pues bastó con volver a escuchar las breves notas de tu voz para terminar por aceptar que sigues instalado caprichosamente en este pequeño cuerpo cansado de albergar y albergar.
Te sentí recorriéndome nuevamente a través de mi torrente sanguíneo, acortándome la respiración y recordé que hubo una noche secreta donde yo entendí que te amaba, que silenciosamente mi corazón se había rendido ante ti, una noche secreta donde tus ojos detuvieron mis latidos para inmortalizarnos en el tiempo.
Hubo una secreta noche en donde tu terminaste por aceptar que de alguna manera también me habías encontrado, que no era como me habías imaginado, que no era en la circunstancia con la que tal vez habías soñado y que mucho menos era a través de la persona que pensaste; pero  al fin y al cabo y muy a pesar de tu negación lógica y coherente sé que sentiste que al fin me habías encontrado.
Lo descubriste porque mi piel combina mejor con la tuya, porque mis latidos son los que mejor se acoplan a tus pasos, porque mis verbos son los que mejor se encuadran a tus pensamientos y porque soy la mujer que mejor te ha sabido mirar.
Aquel día habíamos decidido tomar la noche por asalto, nuestros planes centrales eran embriagar el alma y retroceder en el tiempo, nadie tenía planificado entregarse, nadie había medido la posibilidad de extasiarse mirándose uno al otro, ni empapándose de lujuria en cada apretón, lo cierta era que desde que nos subimos al taxi intuitivamente ambos sabíamos que esa noche de alguna u otra manera no iba a pasar desapercibida en nuestras vidas.
Llegamos al lugar y se hizo el protocolo acostumbrado, yo me sentía media hastiada de formar parte del mismo círculo al que voluntariamente había decidido ser parte, y es que claro al principio todo de ese círculo me llamaba la atención, me fascinaba y no lo desmerezco, sino que simplemente aquella noche, como ninguna otra más, sentí que no pertenecía ahí.
Tu mirabas con mucha inquietud el pasar de las personas, te habituabas perfectamente a la situación que sin llegar a ser incómoda para ti, tampoco te resultaba familiar, pero claro no te quedaba de otra, habías ido en busca de una excepción a la regla, atento al posible desliz de alguién, como dirían por ahí, al acecho caudaloso de alguna alma incauta. Yo a tu lado siendo la nena más amorosa del planeta, repartiendo besos y congelando sonrisas.
Empezó el ritual dancístico, correctamente sociables danzamos con quienes teníamos que danzar, pero derrepente las luces jugaron su papel, hubo un breve apagón, al reincorporarse la brillantez tu mano estaba cerca de la mía, tu boca a tres escasos metros, tus pupilas tatuándose impacientemente sobre mí. Te mire, te hice un pequeño gesto con la ceja como diciendo: VEN. Y viniste, te acercaste y como para despistar las suspicacias ensayaste una mirada de desinterés como para hacer creer que en tu intensión no había nada lujurioso que ocultar.    
Me tomaste de la mano, sentí tus palpitaciones, tan similares a las mías. Acerqué mi nariz a tu oreja, al fin te tenía cerca, estabas tan cálido, tan vulnerable, no te me resistías, habías aceptado que tu entrega no era más que un hecho inevitable, una necesaria transición a la verdadera pasión y es que si mi intuición no me engaña estoy convencida que el placer, ese día, para ti tenía forma diferente. Te sentí lúdico, girábamos y la música hacia su papel, nos empezamos a envolver, eran como capas y capas de piel entrelazándose metro por metro.
La oscuridad acechaba incrédula, incierta de saber qué pasaría con nosotros horas más tarde. Se terminó la música, regresamos a nuestros sociales y correctamente lugares, pero el veneno empezaba hacer efecto, esa atracción virtual y distante de la que habíamos pretendido escapar meses atrás, se había arrodillado ante el deseo. Sentimos un descontrol hormonal, mi cuerpo vibraba al verte, estaba sumergida en un arrabal de sensaciones, trataba de no mirarte pero el impulso estaba vitaminizado, calcificado de atributos, arrebatado, malcriado, imponente.
No pudimos más, nos volvimos a mirar, tu mano se volvió a extender, esta vez ya no me condujiste con sutileza, esta vez me impusiste tu don, arrastrándome hasta el rincón más oscuro que pudiste encontrar, me querías más cerca, con menos miradas ajenas, más a tu merced, me olías, me susurrabas, acomodabas mi cuerpo al tuyo, sentías que ahora era más tuya, habías olvidado por completo a qué, para qué y con quién viniste, estabas desquiciado, tu compleja lealtad te daba saltos de advertencia pero tu sangre se había contaminado al extremo.
Luego inexplicablemente te volcaste en sentimientos encontrados, demostrándome que lo que inicialmente parecía más que una eventual excitación había resultado (para tu propia sorpresa)  el nacimiento de un sentimiento mucho más cómplice. Quedé atónita con aquella demostración de sensibilidad y en ese momento todo cambio, lo lúdico, lo perverso, lo sexual en breves instantes se transformo en una ilusión, en algo que si bien podría decirse esta colmado de vicios, al fin y al cabo es tan puro y natural como cualquier sentimiento que nace de manera improvisada, al azar.
Yo regrese a casa (no precisamente a la mía), con la mente volcada en ti, en tu sonrisa, en el brillito característico de tus ojos, en tu implacable espíritu de lucha y de salir adelante, regrese cegada por ti, decidida a seguirte amando en secreto, confundiendo mis pensamientos entre muchos otros hasta lograr olvidarte y dejarte en el concepto de buen recuerdo, porque no es, porque no creo que llegue a ser, porque hay mucho terreno que caminar, muchos manglares que cortar para tener un mínimo de esperanza que algún día eso bonito y especial que sentí aquella noche secreta se pueda materializar en abrazos, en besos, en noches de entrega, y tal vez en una visión compartida.
Sé que tu regresaste a donde tenías que regresar con la duda en la mente, con la sensación aún latente en la piel y con las mil y un miradas que te regale aquella noche secreta, esa en la que tu y yo fuimos testigos de tantas verdades.
(*) Lo bueno de escribir es poder jugar con la realidad y con la ficción, nadie sabe si lo que escribo esta basado en experiencias propias o si son tomadas de relatos ajenos ó incluso si simplemente son historias inventadas como una especie de catarsis personal. Nadie sabe, a menos que te creas tú el personaje principal de dichos relatos o hayas estado ahi para certificarlo.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Reflexiones para el alma


Hoy por la mañana al revisar, como es de costumbre, mi correo personal, encontré la notificación de un nuevo post pertenciente a uno de los blogs que leo siempre, pues su creadora me hostiga a leerlo y gracias a Dios esa imposición no termina siendo del todo cruel, porque valgan verdades, la maldita escribe muy bacán.

El post trataba básicamente de un cuestionario muy simple que una amiga de ella le habia trasladado; asumo que con la finalidad de interiorizar un poco más en el alma de la persona a la cual también sigue a traves de sus innumerables posts.

En una de las preguntas, esta amiga señala que si tuviera que pasarle el cuestionario a alguién más, sería a fulana, a mengana y a MUA, por eso y fiel a mi hábito de hacer lo que me parece interesante, es que procedo a contestar las siguientes preguntas:

PREGUNTA 1

¿Cómo te autodefinirías?


(*) Soy una persona con buenos sentimientos, pero muchas veces mis impetús desmedidos terminan por ocultarlos bien. He aprendido a gozar los tiempos, a nos desesperarme por alcanzar en breves espacios lo que necesariamente se tiene que alcanzar en un tiempo medido. Soy muy apasionada con lo que hago, creo que me entrego a mil y creo también que ahora hablo menos para hacer más.

PREGUNTA 2

¿Qué es para ti la amistad?

(*) Es una conexión espiritual que va más alla del tiempo y del espacio. Es quimica pura, es cuando ves a esa persona y sientes el Statu Quo de la amistad, es decir las cosas no cambian y si lo hacen es en evolución a mejor. Cada vez que me doy cuenta que tengo menos "amigos" (porque conocidos miles) entiendo que la vida es un "filtro" y que por eso quedan los que tienen que quedar, y llegan los que tienen que llegar. Creo en Dios y su sabiduria para hacer las cosas, él sabe porque me quita y me pone, sabe porque algunos regresan y otros no volveran nunca más. No hay cuestionamiento. Esta CLARO.

PREGUNTA 3

¿Crees en el amor vía Internet?

(*) Complicado, es decir, conocer a alguién por internet y empezar a intercambiar información y hasta ciertas emociones puede que sea posible, pero yo soy una persona muy carnal, es decir necesito indispensablemente el contacto visual, tocar piel, olfatear olores y guardarlos en mi back up, escuchar latidos de cerca, etc. Nunca digo nunca, pero veo poco posible mantener una relación a través del internet.

PREGUNTA 4

¿Qué te gusta más, el día o la noche? ¿Por qué?

(*) Depende de la compañía, del ánimo y del próposito. Las mañanas son para mi muy reflexivas, muy inspiradoras; por el contrario las noches son más de impulso, de desvarajustes, de imprudencia pero también de mucha bohemia, mistica y trascendecia. Creo que siempre cae bien una buena y salvaje noche para disfrutar de una nueva y mea culpa mañana. Se complementan.

PREGUNTA 5

Para ti que va antes...¿el amor o el sexo?

(*) El amor va antes, en el sexo yo voy ENCIMA.

PREGUNTA 6

¿Café con o sin leche?


(*) Sin leche, bien pasado y con dos de azúcar. Si se puede cigarrito en mano, mejor.

PREGUNTA 7


Qué elegirías: ¿Recibir beso de alguien enamorado de ti pero a quien tú no correspondes, o, besar a alguien que quieres pero que no te corresponde?


(*) La segunda, sin pensarlo. Lo bailado no me lo quita nadie.


PREGUNTA 8


¿Qué odias y qué te atrae de una persona?


(*) Odio las personas diforzadas, las que ponen muchos pretextos y no son claras, las que dicen las cosas a medias tintas. Me atrae de una persona la buena conversación, la facilidad para pasar de un tema a otro y no sentir el cambio, me gusta la gente educada, limpia pero sobre todo honesta conmigo y consigo misma. Como soy algo depresiva y loca, siempre busco lo contrario a mi, es decir seres llenos de luz y de vibras muy positivas que me puedan mantener en contagio siempre. El buen sentido de humor también juega un papel muy importante.


PREGUNTA 9


¿Crees en el amor a primera vista?
 
(*) No, en la atracción a primera vista sí. Para mi el amor necesita puentes conductores, y para forjarlos necesitas tiempo.

PREGUNTA 10

¿A qué 3 blogueros les pasarías esta encuesta?

(*) Me rehuso, en vez de tres bloggeros, se la prefiero pasar a tres simples mortales que siempre tienen la buena voluntad de leer a esta servidora y que por flojera o falta de impulso aún no tienen su propio blog:

1. Jork Saavedra (13%)
2. Janet Gomez (Paris)
3. César Prado (Bebito)


EXTRA QUOTE: Dicen que para terminar bien este cuestionario hay que poner una canción...bueno hay muchas rondando mi mente en estos momentos, pero bueno si se trata de escoger, les dejo la canción que actualmente esta sonando en el ipod de este blog, se llama "Nothing compares to you" de Sinéad O Connor, que es una canción que desde niña me marcó mucho, la versión que les dejo es reciente donde vemos a Sinéad ya algo mayor, pero con la misma esencia de siempre.

(*) si, si ella fue la que en una presentación rompió en pedazitos la foto del PAPA,  bueno....manifestaciones manifestaciones, motivos, motivos. !!!






lunes, 17 de octubre de 2011

DELETE


Creo que la sensación que me embargó hace unas semanas atrás resultó no ser tan ajena al común denominador de lo que muchos llaman “idealizar”. Recién he decidido sacar a flote lo que siento, pues mi consigna no era escribir con el acompañamiento pernicioso de un calentamiento abrupto, sino por el contrario, lo que buscaba era escribir con la mayor claridad mental (y espiritual) posible.

Tengo la ligera sensación que hoy la personas tienden a juzgarte más de lo que les permite su raciocinio, es decir hoy en día para expresar determinados calificativos que enmarcan una personalidad, ya no se necesita un extenso conocimiento de lo que dicha persona (a la cual le ha de caer la imputación) haga, piense, diga o simplemente calle; por el contrario hoy estamos inmersos en un mundo en donde se califica lo que se aparentemente se ve, lo que se oye decir por ahí, o injustamente lo que se cree leer y descifrar por una publicación en las redes sociales.

Pero no todo es parte de una mera coincidencia, no creo más en las coincidencias y mucho menos en las acciones que no se encuentran respaldadas por un por qué, creo más bien que todas las acciones que uno realiza en la vida es por exceso de conocimiento o por falta de éste, y mayormente las acciones o actitudes absurdas y carentes de lógica están muy bien asociadas con los notables desconocimientos humanos, entonces, viéndolo desde es punto de vista, creo que ser una total OBTUSA esta más o menos justificado por estos tiempos.

Desde chica he tratado de decir las cosas en la cara, pero soy humilde al reconocer que muchas veces esa consigna no ha sido bien plasmada en la verborrea constante de mi que hacer, pues la hipocresía y la flojera de explicar las cosas tal cuales son, me han ganado muchas batallas, originando que los detalles más inofensivos que en el pasado se pintaban como perritos cargosos, sean en el presente y tal vez en el futuro grandes pitbulls con los que voy a tener que irremediablemente lidiar a largo plazo.

Yo no sé…. ¿En qué momento fue que me dejaron de ver como lo que realmente soy?, o más bien, reformulando la pregunta: Yo no sé…… ¿En que momento fue que me dejaron de ver como lo que quería ser?

Cuando una persona pasa mucho tiempo lejos de ti, (no me refiero a las millas que un avión los pueda separar, me refiero a esa lejanía cercana, esa que duele aún más porque sabes que existen mil y un posibilidades para un acercamiento pero las excusas te ganan la partida) se da un desprendimiento de almas, las conexiones se bloquean, los toma corrientes puestos por años hacen corto circuito y simplemente luego de producido el apagón final te das cuenta que ya no hay manera de prender el aparato (ni de traer grupo electrogeno) a lo que alguna vez llamaste una relación, en este caso específico, una relación de amistad.

Y claro, luego de todo siniestro siempre viene la búsqueda de culpables, y es ahí donde se origina el verdadero daño, ese que se produce cuando no tienes las suficientes agallas para reconocer que hubo un momento en tu vida donde por consignas correctas o erróneas (subjetivo) decidiste apagar el interruptor llamado amistad, y creer que todo lo bueno que hiciste en un pasado es suficiente para seguir alimentando un futuro, pues no es así y no porque lo diga yo, sino porque los miles de casos similares a este lo confirman, la amistad al igual que una relación de pareja es una flor de riego diaria, no es un ejercicio de hacer y mirar, es un más bien un ejercicio de hacer y seguir haciendo.

Hay personas como yo, a las cuales en algún momento les llega un cansancio, una mesurada flojera de seguir colocando el puente conector, de llamar, de insistir, de propiciar, de ceder, de inhibirse, de multiplicarse, de sacrificarse…y no es que se trate de una competencia donde se evalúe cuantificadamente quien brindó mayores concesiones al otro, se trata de asumir que se hizo todo lo posible por seguir adelante pero que ante una notable ausencia de voluntad y desinterés agravado (y contagiado) no hay más maneras de seguir caminando.

Este año y medio para mi, ha sido una etapa de muchos cambios positivos en mi vida, sin embargo en ese proceso de búsqueda interior he tenido que enfrentarme y exorcizar muchos demonios que habitaban cómodamente en mi; he tenido también que reconocer que han habido actitudes totalmente deplorables en mi pasado que han sido un carga sumamente pesada sobre mi regazo, por lo cual fuera de tener la opción de enfrentar un cambio paulatino, he tenido más bien la exigencia de un cambio drástico que me permitiera resarcir con creces los muchos atropellos ocasionados; sin embargo en todo ese escueto proceso de metamorfosis hubieron personas que lograron entender la nueva mística que me acompañaba, pero al extremo contrario han habido personas de las que nunca esperé tal reacción.

Me han crucificado por ahora defender una ideología algo distante de la que aparentemente profesan y lo que creo al respecto es que ya no saben quien soy, ya no saben que pasa diariamente por mi mente, ya no encuentran en mi a la típica amiga que todo perdona y nada cuestiona, a la que se dejaba desairar y no exigir igual trato, a la que prefería callar que proclamar….y es que las cosas cambiaron, incluso la manera como hoy en día yo tomó el significado de lo que se dice llamar amistad, un significado que se aleja de la victimización, del latigazo innecesario, del por qué me haces esto; y se acerca mucho más a ese lado vulnerable que reconoce pero que también exige.

Para mí ya no hay personas ideales, para mi hoy todos sin excepción se encuentran bajo una misma condición (Seres Humanos) lo que me permite verlos con notoría objetividad, lo que me permite ver de mejor manera los matices de su alma; pues si el idealismo se ha esfumado de mi margen de interacción, el perdón sin culpa ha llegado a conquistar el centro de éste.

Perdono a todos aquellos que por desconocimiento creen haberme castigado (dándome delete), perdono a todos aquellos cuyos miedos suelen conquistar el tono de sus palabras, perdono igualmente a todos aquellos que sus nuevas prioridades los distraen de sus verdaderos objetivos y los hacen olvidar que antes de etiquetarse en algún nuevo rol, la inherencia de su esencia pasada aún los siguen delatando.

 

martes, 6 de septiembre de 2011

GOCE CARNAL


Por éstos días no hay mucha inspiración pero si mucha hambre de sabiduría, y no precisamente de la intelectual, sino más bien de la carnal. Encontré este maravilloso post en el diario Perú 21, con información recopilada por Carlos Chávarry ( Crónicas Marcianas) y tomando como base los relatos de mi colega Milagros Esquivel quien forma parte de GenerArte/Perú, organización que ha puesto en vitrina esta esplendorosa manifestación artística"Goce Carnal del Colectivo LoQueMePlace"...ahí les va:
 

Una bailarina, una prostituta y una lesbiana coinciden en un solo activismo: promover el placer sexual en todos los sentidos a través de una instalación. Al final, ningún prejuicio y tabú quedan en pie. 
La mujer confiesa que lo más difícil de su oficio fue aprender a soportar el sabor del semen de varios hombres en un solo día.
Eso, después de contar que ha atendido a hombres que fantaseaban que ella era sus madres.
Cuando no sus hijas adolescentes.
O que algunos hombres le han pagado para tener sexo sin eyacular: solo se recargaban de deseos para luego ir donde sus esposas.
Carla está contando su vida como aplicada prostituta y no se avergüenza de nada. Al contrario, cree que esa ha sido una forma de conocer el placer como nunca lo habría imaginado en sus últimos veintitrés años. Así es como responde a las preguntas de quienes han entrado a su espacio de «Consejería sexual» en Goce Carnal, una instalación que mezcla el arte visual y electrónico con la danza y la performance.
Carla tiene más de cuatro décadas, es orgullosa cabeza de una familia de ocho hijos y cinco nietos, y participa como ferviente activista por las trabajadoras sexuales en la asociación Miluska, Vida y Dignidad. Dado su experiencia, todo lo que ella dice esta noche tiende a subvertir lo que suele darse por sentado: lo tradicional, lo normal, lo saludable.
Leida pretende exponer los misterios sobre las emergencias del sexo: tanto las masculinas como las femeninas.
De paso, hablar de la prostitución como una honorable profesión más.

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─En nuestra cultura, las ganas de gozar están relacionadas con el mal y el pecado, y por tanto tu cuerpo es limitado y ocultado a vivencias en su plenitud. Lo peor es que parte de esta prohibición recae en la mujer ─dice Milagros Esquivel, bailarina, actriz y abogada, promotora de GenerArte y una de las organizadoras de Goce Carnal.
De allí que la instalación ─compuesta por ocho piezas─ busque propiciar la suficiente inquietud en el público para que pueda cuestionarse, divertirse y deleitarse con distintos temas sexuales: algunos como metáforas y otros de modo explícito, sin censuras.
Como «Muñequita Linda», por ejemplo: una escena interpretada por Esquivel en la que aparece como una muñeca vestida con un traje mínimo y articulada con cables que la hacen moverse a voluntad de un hombre: su cuerpo es un objeto que obedece las órdenes (sexuales) de su amo.
Más adelante su cuerpo es ofrecido al público en una dedicada sesión voyeurista.
Luego sigue «Orgasmo Sonoro»: el audio de los orgasmos de varias personas que se han grabado en la intimidad y lo han enviado por correo.
También está «Lo que me place», en donde el mismo público construye el número al escribir sus fantasías sexuales en una computadora: sus deseos se proyectan en una pared al otro lado de la casa.
O la misma «Consejería Sexual».
Ese es el tono de algunas piezas, salpicadas además con bailes de strip-tease, figuras fetiches en látex y spándex, cuerpos semidesnudos y videos pornográficos convertidos en fractales.
El proyecto original consideraba el viejo cine Le París, en el Cercado: el espectador debía dividirse entre la platea ─donde se desarrollaría la instalación─ y la película triple X de la mezzanine. Al final Goce Carnal se terminó realizando en la Casa Ida, un espacio cultural contiguo al cine.
─¿Por qué un cine porno? ─se pregunta Esquivel─. Es que los cines porno son iguales que las iglesias evangélicas o los bingos: son lugares de descarga de la sociedad.

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«Esta es una vulva, el portal de inicio del goce. Y este es el capuchón que cubre el clítoris. Esto que ven aquí son los labios mayores, ya engrosados y listos para ser acariciados con los dedos o la lengua, y estos son los labios menores, un poco abiertos y lubricados. Ahora sigue el turno del clítoris, un órgano amplio, delicado, sensible, con millones de terminaciones nerviosas. El clítoris es el punto máximo del goce de una mujer, así sea la más tímida o conservadora del mundo. Es el equivalente al glande del hombre...».
Quien dice esto cual didáctica profesora es Marita Rodríguez, la férrea activista de Lesbianas Vulvalucionarias, un movimiento que intenta convencer al público de Goce Carnal de que la homosexualidad no existe.
Solo existe la diversidad sexual.
O que nosotros tenemos dos sexos dentro de nuestro propio cuerpo: el masculino y el femenino. Y es natural que así sea porque procedemos de un hombre y una mujer.
─Las mujeres somos invisibilizadas todo el tiempo: vivimos dentro de una estructura social machista que le ha dicho a las mujeres cómo deben ser, cómo deben comportarse y cómo deben sentir su propio cuerpo ─dice Marita.
Una de sus perspectivas: que a un niño pequeño siempre puedes verle acariciándose el pene ─aún sin saber nada sobre el sexo─, mientras que a una niña nunca podrás encontrarla acariciándose la vulva. Las mujeres no tienen esa posibilidad porque de inmediato sus madres les evitan el contacto con esa parte de su cuerpo.
De hecho, ni siquiera acostumbran a hablar de la vulva: la llaman de mil formas distintas, todos eufemismos o apelativos infantiles que minimizan su importancia y potencial de placer.
«Cosita», por ejemplo.
─Hemos sido criadas por mujeres machistas ─enfatiza Marita─. Y no es su culpa: por siglos las mujeres han sido dejadas de lado, no tenían derecho a elegir nada, ni sus pertenencias ni sus maridos: prácticamente pasábamos de ser propiedad del padre a ser propiedad del esposo. ¡Y encima con dote, un regalo!

                                           *****

Desde su espacio de «La Gran Vulva», Marita hace una charla educativa frente a una vulva de tela con las proporciones de una persona y con todas sus partes bien diferenciadas: la idea es que la gente se acerque, la toque, se refriegue contra ella y aprenda a sentirla un poco más.
Su intención es descubrir ante hombres y mujeres las maravillas de lo que se oculta entre las piernas femeninas.
Por ejemplo, que en el vasto mundo de su vulva, las mujeres conocen distintos tipos de orgasmos: placer clitorial, placer vaginal y placer en el punto G. Los hombres solo conocen uno.
O que el Punto G rara vez se puede tocar con el pene a menos que se utilicen posiciones poco tradicionales: es más fácil sentirlo con los dedos o la lengua.
O que las mujeres son capaces de llegar al orgasmo solo a partir de caricias.
─Los hombres conocen sus penes pero hay muchas chicas que nunca han visto sus vulvas, que nunca se han puesto un espejo frente a ellas o que creen que sus vulvas no son bonitas, cuando en realidad todas las vulvas del mundo son distintas, nunca simétricas: cada una tiene su gusto. Y de eso se trata: de conocer nuestro cuerpo para aprender a sentir placer sin prohibiciones ─dice la activista lésbico-feminista.
Y luego agrega:
─En Goce Carnal no hay censuras porque deseemos llevar todo al límite: por el contrario, pretendemos generar límites mucho más amplios.

                                           *****

Al final terminamos creyendo que el placer es solo lo que vemos en las películas porno.
─Eso me parece limitante ─dice Milagros Esquivel─. En realidad, esa secuencia de tetas, culos, vergas, mamadas y cogidas resulta tan pobre y reduccionista como la idea contemporánea del orgasmo.
Porque el orgasmo hoy en día es una palabra manoseada que se ha convertido en sinónimo de gritos explosivos y simulaciones exageradas de que ya no se puede más.
Como si solo eso fuera el sexo.
─A mí me encanta el antes y el después del sexo: esas perezas que te hacen remolonear en los previos, por ejemplo, o las conversaciones que se generan después de un orgasmo ─dice Esquivel─. Eso de gritar como loca se me figura más la fantasía de un hombre reproducida por la mujer.
Porque si empiezas algo sexual no necesariamente tienes que terminarlo: no estás produciendo algo en una fábrica de cualquier cosa.
O más bien dicho: porque no tiene sentido llegar al clímax como desesperados. Saltándose las etapas del placer. Evitando precisamente el hedonismo de la situación.
─El sexo no tiene por qué llegar siempre a un fin, a un objetivo único: puedes hacerlo, te cansas, lo dejas, conversas un ratito y luego vuelves a la carga. Si tienes sueño lo haces un poquito, te duermes, te relajas, y luego otra vez empiezas.
¿Pero qué ocurre con esas mujeres que creen que si no llegas al orgasmo con ellas es que no las deseas y, por ende, no las quieres?
─Es que las mujeres estamos tan pobres de nosotros mismas que pensamos que debemos ser siempre las muñecas de los hombres ─dice Esquivel─. Y fíjate en esto: yo no soy la muñeca de alguien solo porque cierto hombre quiere que lo sea, sino también porque yo misma decido serlo. A veces para una mujer es más fácil ser una muñeca.
Esa muñeca que la bailarina aparenta ser en Goce Carnal: el cuerpo manipulado por el victimario y observado por hombres y mujeres que se mueren por saber qué órdenes seguirán a continuación.
Que desean verla sometida de cualquier forma.

                                           *****

─No es necesario ser putas para poder satisfacernos y satisfacer a nuestra pareja. Que eso quede bien claro ─dice Carla.
Luego sigue hablando de su placer convertido en trabajo y de su trabajo convertido en placer: que el tamaño no importa, dice. Que lo que importa es la técnica, qué cómo la hagan sentir en la cama. Que si alguien la tiene grande o gruesa no necesariamente le producirá placer, sino dolor.
Que no hay que creer que forzosamente un hombre debe taponar a una mujer.
─Y es que en el sexo las mujeres no pensamos tanto en el pene como sí en la lengua y las caricias con los dedos. Si el pene fuera lo máximo y creyéramos que es irreemplazable, no existirían lesbianas.
Un mito: que las prostitutas de todo el mundo se desgastarían si tuvieran orgasmos con sus clientes. Como toda mujer, son multiorgásmicas. Solo depende del cliente/usuario.
Una realidad: que lo que más temen las trabajadoras sexuales son los sádicos porque suelen intentar estrangularlas y lo único que ellas hacen es seguirles la fantasía hasta dejarlos fuera de juego.
Una estrategia: que las prostitutas aparentan no conocer lo que los hombres les piden ─sea poses o fantasías─ para no cohibirlos ante su experiencia: fingir curiosidad es parte de la seducción.
Una rivalidad: el conservadurismo de las esposas que las ven con celos y asco. Si supieran el favor que les hacemos, dice Carla.
Una prohibición: nunca dar besos en la boca. Porque para las trabajadoras sexuales los besos son sagrados: solo se dan a la pareja y los hijos.
─Y es que en el beso puede haber una atracción especial que puede generarse tanto en el cliente como en una misma ─dice la activista/consejera─. Yo no quiero atracción con nadie: toda trabajadora sexual bloquea eso. Paradójicamente, el beso compromete algo más que la entrega del propio cuerpo. 
Un consejo: que si un hombre desea convencer a su pareja de tener relaciones anales, que primero sea su amigo.
Palabras de Carla.

                                           *****

[Detrás de cámaras].
─Conocí colegas de trabajo que eran lesbianas y se mostraban muy hurañas con los hombres. Eran como reactivas a ellos, como si siempre estuviesen pensando algo malo de lo masculino, de los hombres. ¿A qué se debe esto? ─­le pregunto en un plano ya personal a Marita, la activista lésbico-feminista.
─Lo he visto. Algunas lesbianas manifiestan violencia y rechazo: su agresividad es violencia pura. Y esa violencia se debe a que aún no han eliminado su machismo, que aún no están conformes con su cuerpo femenino, que aún no saben que su femineidad tiene que ser asumida como tal para así amar a otra mujer.
─¿No será también por una suerte de competencia con los hombres? ─insisto.
─Sí, muchas mujeres lesbianas creen que para gustarle a otra mujer y darle seguridad deben asumir una posición violenta y machista que en realidad es una práctica travesti. Porque son unas travestidas: se masculinizan para demostrar un poco de respeto.
Pero un rato más tarde me dice que cómo no te vas a poner agresiva, si cuando tú como lesbiana vas a una fiesta con tu pareja, un hombre cualquiera se les acerca y trata de bailar con tu mujer como si nada.
Como si tus sentimientos no importaran.


Una bailarina, una prostituta y una lesbiana coinciden en un solo activismo: promover el placer sexual en todos los sentidos a través de una instalación. Al final, ningún prejuicio y tabú quedan en pie. 

miércoles, 24 de agosto de 2011

De lo Bueno poquito ****


A veces me sorprendo al atravesar la ciudad en combi acompañada del deleite de unas galletitas “Chaplin”, mirando por la ventana a la gente pasar, con los oídos llenos de gozo gracias a la música muy bien seleccionada proveniente de mi ipod y sintiéndome inmensamente feliz.

Para nadie es sorpresa saber que, gracias a la buena voluntad de Dios y a los generosos bolsillos de nueve tías solteras y con trabajos bien remunerados, a mí nunca me faltó nada. Desde pequeña sólo necesitaba abrir la boca para que mi deseo fuera concebido, en realidad fueron muy pocas las veces que mi madre intervino diciendo que no se me otorgue más pues aquella conducta por parte de mis sacrosantas tías iba a terminar por mellar mi criterio respecto del verdadero valor de las cosas.

Por el contrario se dieron en demasía grandes oportunidades donde éstas adoradas (y difíciles) criaturas, hicieron de las suyas, tal vez como dándole la otra mejía a esa maternidad negada que la vida se encargo de dibujar en sus vidas,  o probablemente con el único y sincero propósito de hacerme feliz. El tema es que gracias a esa disfuncional familia que me toco tener nunca pude saber lo que era pasar penurias, suprimirse gustos y valorar cada centavo gastado.

Fue hasta los casi veinticinco años que logré independizarme económicamente de mi mamá y por ende de mis tías, aunque cuando digo “de mis tías” debo reconocer que miento un poquito porque de vez en cuando no dudaba, así como que no quiere la cosa, en picarles uno que otro billetito, que valga verdades, no le iban a descompaginar el presupuesto mensual.

Como les decía, fue casi a esa edad que logré obtener con mucho sacrificio y orgullo una mediana independización económica que constaba en costearme mis pasajes, mi ropa, mi juerga y mis caprichitos, adicional a eso también contribuía dentro de las posibilidades de esa época con los gastos de la casa que me cobijaba y que me cobijo prácticamente desde que nací, a través de un modesto aporte para la luz, el agua, la comida y cuando se podía también para el cable., pero eso si, NUNCA PARA EL INTERNET! ya mucho yaaa...

Después, vinieron los grandes saltos económicos, después de muchas amanecidas y cafecitos con gente medianamente importante logré obtener un trabajo bien remunerado, no diré montos porque es de pésimo gusto, pero lo que si puedo decir es que para la edad y experiencia obtenida lo que me pagaban estaba más que bien.

Ese sueldo me permitió muchas más cosas, como estudiar una maestría, diplomados, pero sobre todo aventurarme en la compra de mi propio departamento. Y es que la mudanza del nido calentito de las tías se volvió más que necesaria, IMPERIOSA, pues nunca negaré que ellas siempre han sido amorosas conmigo, generosas y tiernas, ayudaron a mi mamá a levantarse en épocas de decepciones amorosas, le dieron sus respaldo y la ayudaron a criarme, a cuidarme, a consentirme; sin embargo nada es perfecto y como dicen por ahí: “cada quien manda en su casa razón por la cual y sin entrar en mayores detalles decidí comprarme un depa y mudarme con mi mamí para hacer de ese espacio nuestro propio reino, nuestra propia noche de piyamas, nuestro templo, donde se come lo que uno quiera, donde se chupa hasta la hora que uno quiera, donde se baile calata con las ventanas abiertas y donde por qué no, podamos soñar sin que nadie se meta en nuestro sueños.

Una vez mudadas, y al año de instaladas,  por dignidad, por convicción y ética profesional decidí renunciar a ese “tan buen trabajo” que con el transcurso del tiempo y con el deterioro de la relación con el jefe, se torno tanto “insoportable” como “denigrante”, circunstancias que me obligaron a ese 01 de marzo de 2009, específicamente a las 14hrs (después de almuerzo of course) a dar un paso al costado, decir lo que tenía que decir,  hacer mi entrega de cargo, agarrar mis chivas y cantar a voz en cuello “nos quieren gobernar” uno de los temas más populares del grupo peruano “La Sarita”.

Pero claro, todo muy bonito, todo bien histriónico, ¡Bravo Gamarra! hiciste valer tus opiniones y tu dignidad pero ahora pes….págate la hipoteca, la luz, el agua, el Internet, el cable, el baño y comida de legolas (mi perro), la comida del mes, el mantenimiento del condominio, los arbitrios, tus pasajes y caprichos de la mamá….a ver pues “boquita lisa” quiero ver como TU SOLITA te pagas todo eso…AH Y POR SIACA no se vale llorar…a ver pues !!!.

Fueron días muy duros, aburriría sin me pusiera a contar que hice y que me falto hacer para salir adelante, lo único que me queda es extraer de todas esas anécdotas varias reflexiones ya que logre aprender como vivir y tratar de ser feliz con lo que tengo, así sea poco o mucho, por esas épocas e incluso hoy en día sigue siendo poco, pero YA NO ME IMPORTA, porque utilice mi habilidad para prestarle más atención a la vida y sacarle la vuelta como pueda, comprendí que con cosas realmente insignificantes (para muchos) uno puede obtener instantes de felicidad que se han de quedar grabados en tu memoria por mucho tiempo, aprendí a recursearme y a decir “nada menos casera?” a vestirme lindo con ropa de mercado de pulgas, a robar cable, a utilizar el Internet “wi fi”  de cada uno de los lugares donde pueda entrar.

Ahora también sé como intentar ir a todos los conciertos y eventos culturales (teatro, cine, circo, whatever)  posibles y con la buena suerte y vibra que hace más de un año y medio me acompaña he logrado acceder a varios. Antes la felicidad para mi era tener mucha ropa (y de marca) tomarme por lo menos una vez a la semana un café en el Starbucks, ir a cenar a un restaurante ficho ( si era “La Gloria” mejor aún  / http://www.lagloriarestaurant.com/ ) o simplemente hacerme la pedicure dos veces al mes; hoy para mi la felicidad es ir con mi novia a la bajada de los baños en Barranco y fumarnos un pucho mientras escuchamos a Blind Melon cantando NO RAIN  o sino ir a la playa por la tarde, tirar el petate en la arena y tomarnos una tasa de café mientras vemos ocultarse el sol.

Con mi mamá también he encontrado otro tipo de felicidad, soy feliz cuando llego a casa y ella esta escuchando “la hora del lonchecito”, le digo: mamá vamos a pasear a legolas? Y ella sonríe, se pone las zapatillas y salimos a caminar los tres juntos por ahí, de vez en cuando nos provoca comer algo así que entramos a la panadería de un chinito cerca del parque al que vamos y ella se compra una “mil hojas” y yo un “alfajor”, nos tiramos en el pasto y vemos a legolas correr mientras vamos comiendo nuestros pasteles, yo le cuento de mi día en el trabajo, ella me cuenta de sus recientes y estupendas clases de danzas y tai chi, nos reímos, oscurece y regresamos a casa, entramos a un cuarto donde no hay cable pero hay muchas historias lindas que ver en la hora Discovery que pasan todos los días a las 8pm en Tv Perú y si queremos series como las que dan en SONY ENTERTAINMENT solo tenemos que sintonizar América Tv para ganarnos con las ocurrencias de los Gonzáles y los Maldini y ya ta’.

Con mis amigos (bueno con los que me quedan y frecuento seguido) sólo me basta una buena copa de vino, aunque casi nunca lo tomemos en copa sino más bien en vasito descartable, o un lonchecito acompañado de una amena conversación para sentirme feliz, sólo me basta una caminata por el parque o las calles aledañas a nuestros hogares, una simple pero sincera conversación por msn o face para sentirme entendida, ya no necesito más, no necesito reuniones súper programadas, ni reencuentros de premiación para ver quien consiguió el mejor marido/casa/vida/colegio para los hijos/trabajo/viaje/ etc, ni llamadas insistentes para garantizar un quórum, ya no más, ahora es distinto, incluso me atrevería a decir que ahora es MÁS PROVECHOSO.

No me doy los grandes viajes a Europa, ni a Asia, ni a Tierras Santas (Ya quisiera) pero suelo cada vez que puedo irme a Cieneguilla, o alguna parte de nuestra serranía limeña, cuando hay algo más de platita tomamos el rico Soyuz y cual mochileros empezamos a recorrer zonas un poco más alejadas y agrestes. Nada interfiere ya en nuestros propósitos, el año que viene (si Dios quiere) es Cuzco con la mamá, Huaraz u cualquier otro destino similar con las amigas (os) y Argentina y Brasil (mochiliando) con mi bonita, ya nada es imposible, ya nada me detiene, esta vez me cocí bien las alas para que no se vuelvan a desprender.

Ayer descubrí que soy feliz teniendo pocas cosas (materiales) y no es que sea una conformista de mierda y pretenda siempre vivir arañando el suelo, no se trata de eso, sino de que Dios es tan maravilloso que te pone circunstancias que te hacen valorar más la vida, a los tuyos y lo que te rodea, te manda estas adversidades en los momentos precisos para recordarte que hay un mundo realmente simple esperándonos afuera, uno que te ofrece mayor contacto con la naturaleza, con los animales, con los olores y sonidos, con las amistades claras y con momentos de felicidad que te miran de frente y sin blackberry *_*