Casi siempre empiezo el día renegando con mi mamá por cualquier idiotez, mi madre es una persona especial y no porque tenga síndrome de down o alguna deficiencia parecida, sino porque simplemente su consigna mañanera es hacerme recordar que ando por la senda del mal.
Con los años he aprendido a lidiar con sus cambiantes estados de humor e incluso ya hasta me rió de ellos, porque sé que darle la importancia que no merece hará no sólo que ella se prolongue en su monólogo, sino que yo termine con el hígado sangrando una vez más.
Aveces me pregunto ¿qué es lo que realmente le molesta tanto? no entiendo como ella siendo una persona que gracias a Dios nunca ha sufrido de carencia alguna puede llegar a ser tan irracional en ciertas ocasiones; cómo es que una persona a la que la vida le ha sonreído bonito puede andar quejandose de todo. No quiero ser una mala agradecida con el ser que me dio vida ya que en muchas oportunidades he pasado largas veladas alabando las cualidades de mi señora madre, pero aveces la miro y digo: "cuántas otras madres darían todo por tener una milésima de la vida que tu tienes"
Por azares de la vida conocí a la señora C, la conocía sólo de vista por las miles de oportunidades que me la crucé en el colegio, pues es madre de una amiga de esa época. Físicamente la señora es un bombón, es linda, es suavecita, huele rico y ademas cocina como los dioses. Tiene un amor desmedido por los animales y es muy buena consejera. Sus ojos color miel, no tan miel como los de su hija, son muy expresivos, te dan una sensación de calidez absoluta, pero a la vez también de misterio oculto.
Creo que sus ojos hablan mucho más que sus propias palabras, y es que tal vez ya no existen más o mejores palabras para expresar lo que muchas veces hace que el corazón le pese un poco más de lo normal.
C, tiene cuatro hijos, dos niñas y dos niños, de los cuatro sólo una es digamos "la salvación" del rebaño, claro sin tomar en cuanta ciertas peculiaridades que esta llamada "salvación" tiene.
Los otros tres son hermanos igualmente, pero con mundos demasiados distintos. Aveces resulta poco creíble ver como los hermanos tiene personalidades demasiados distantes una de otras, es decir, entiendo que nadie es igual a otro, pero cuando se vive en un mismo hogar, regido muchas veces por los mismos parámetros de orden y disciplina, y sobre todo con el mismo AMOR casi siempre se tiende a tener una línea similar de proceder. En este caso es todo lo contrario, pues pareciera que C crió a sus hijos en distintos mundos, épocas y situaciones.
El mayor de estos hermanos es un chico totalmente abstraído del mundo, cabe mencionar que es un drogadicto en potencia y que tiene problemas mentales, fuera de esa particularidad es un chico que muy en el fondo tiene escondida una vena artística no muy irrelevante, canta lindo, escucha buena música, y estoy segura que tiene muchas más habilidades artísticas escondidas detrás de esos polos y pantalones negros dark que suele usar. (mis oraciones son constantes, estoy segura que pronto verá la luz).
El segundo, un chico algo irreverente, despreocupado, con mucho sentido del humor y facilmente sociable, a pesar de que algunos retractores puedan decir que es un "imbesil", yo creo que sólo es cuestión de mirarlo y escucharlo con paciencia; algo muy adentro de mi, me dice que tiene mucho más que dar, pero que ha tenido tantos errores en la vida, que la gente se ha casado de darle mas tregua, suele pasar, hasta en las mejores familias.
La Tercera, woww...que podría decir de esta dama, creo que empezaría diciendo que le gusta escribir cartas, y no cualquier tipo de carta, sino de esas con mensajes nada subliminales, sino todo lo contrario con mensajes subersivos. A pesar de eso, esta chica tiene una mirada poco vista antes, es muy interesante cuando mira, penetrante y sobre todo directa, ella no trata de disimular si alguien le cae bien o no, basta con mirarla a los ojos para darse cuenta si estamos en problemas o no. Exquisitamente artista y creadora, tiene un poder de creación digno de quitarse el sombrero, y a pesar de su constante hostilidad, no cabe otra cosa mas que describirla como un "diamante en bruto"
Esos tres pinpollos más la cuarta llamada "salvación" son el mundo de C, ese mundo que rige constantemente alrededor de ella, que la llena de alegrias pero tambien de muchos desencantos. Me inspira mucho y me llena de total admiración ver como C a pesar de tener que lidiar día a día con la verdad de saber que sus hijos no son lo que ella siempre quizo que sean, puede sonreír de una manera tan desinteresada.
Cada vez que la visito, me recibe con una sonrisa, pero no con esas sonrisas obligadas, sino con esas que realmente salen del alma, estoy más que segura que no finge, sino que le alegra ver que gente positiva y buena honda entra a su casa, tal vez su sonrisa muy en el fondo demuestra el hambre de tranquilidad y armonía que busca cuando alguien extraño entra a ese mundo gris y turbio que sus hijos se han encargado de enmarcar en su vida.
Tal vez por eso es que reprocho la actitud de mi madre, que teniendo ni la cuarta parte de los problemas que tiene C, tiene la frescura de no sonreír. Estoy segura que cuando C sale a la calle la gente la mira y murmuran que como es que una señora con "hijos problema" puede ser tan bella, tan espiritual, tan transparente.
Sé que C batalla todos los días con la depresión de saber que las cosas tal vez no mejoren, sé también que pequeños rasgos de sol que le da su hija "salvación" o sus otros parientes la mantienen en pie, pero también sé que se pregunta todos los días que fue lo que hizo mal y porque le ha pasado esto a ella, estoy segura que en más de una oportunidad a soñado con despertar y que la cosas hayan mejorado, sé igualmente que cuando despierta y ve que las cosas siguen igual de podridas tiene ganas de volverse a echar...pero no lo hace!
Aveces uno se complica el existir con cosas tan insignificantes cuando realmente hay personas como C que tiene problemas con P en mayúscula, y a pesar de eso la vida para ellas sigue siendo igual de hermosa, siguen transmitiendo luz y no se dejan abatallar.
Es probable que no vuelva a ver a C en buen tiempo, justo cuando empezamos a ser amigas, nuevamente la cosas se pusieron algo mal, PERO no me importa porque los pocos momentos que tuve con ella bastaron para que con su claro ejemplo de vida me demostrara que la adversidad y las trancas te la pones tu mismo el dia que dices...NO PUEDO MAS! y ella siempre puede más, porque es C y porque es una super mamá.
Han sido infinidad de veces las que la "salvadora" me ha hablado de ella, de sus historias, de como conoció años más tarde al que se convirtió en el amor de su vida, de cómo tuvo que soportar en silencio muchas cosas por esa razón y de cómo aún sigue soñando con un mañana mejor.
También sé que C sabe que cometió un error, que su amor sin barreras por sus hijos terminaron por encarcelarla a ella misma en la prisión de la impotencia, en esa prisión donde la máxima condena es ver como sus bebes van destruyéndose de a pocos y ella no puede hacer nada al respecto.
A pesar de todo, estoy segura que la luz ha de llegar pronto a esa casa, y habrán mejores recuerdos que los de aquél dia en la playa, cuando los 6 eran inmesamente felices y cuando aun no existía la palabra "dolor".
Hoy al regresar a mi casa, quiero sentarme a conversar con mi madre, decirle que la amo y contarle esta historia para ver si es que se da cuenta que anda por ahí perdiendo el tiempo.



todo pa quedar bien con la suegra jajajaj :)
ResponderEliminarjajajaja es que la suegra me invita cosas ricas y me sonrie lindo cuando voy, no podría pedir más :)
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