viernes, 7 de enero de 2011

Quiero que seas feliz, aunque no sea conmigoº



Fue doloroso ver como se alejaba el carro y tu mirada se perdía entre toda esa multitud de personas, fue igualmente difícil saber que nuestra lejanía no iba a ser sólo física, sino también espiritual, que nuestras almas no volverían a estar conectadas de esa manera tan mágica y especial con la que me enseñaste a conectar y que tendría que guardarte bajo trago, lagrimas y humo un luto al cual no me sentía invitada.

Que difícil suele ser a veces arrancar a un ser del corazón, cuánto camino tiene que recorrer uno para lograr encontrarse con aquella persona y no llegar a sentir nada, o por lo menos, no ese amor latente y no correspondido que te consume día tras día; y es que el proceso de sanación del corazón se da en tiempos relativos, para no todos es igual, para no todos es simple, para no todos es complicado, pero si para todos resulta en muchas ocasiones necesario.

Ayer una amiga querida se desnudaba ante mi reflejando su sentir respecto de su ex amor diciendo que por más que lo intentaba no podía sacarla de su mente y de su corazón, y que toda conversación o actitud ajena estaba íntimamente relacionada con el imaginar que hubiera dicho o hecho ella. La leía y sentía que el espejo asesino en el cual me he visto reflejada muchas veces había decidido aquella tarde tomarme como rehén nuevamente y hacerme recordar que al igual que ella yo pasé lo que es tratar de olvidar a alguien en el cual tu depositaste todas tus esperanzas, proyectos e ilusiones.

Han pasado exactamente cinco largos años desde que un día a través de una llamada telefónica me trataste de suavizar la caída diciéndome que nuestra relación ya no daba para más y que merecía estar con alguien que estuviera más acorde con mis expectativas, aún recuerdo como de manera incontrolable mis saladas lágrimas lograron cubrir el íntegro de mi rostro y mi boca ya seca, de permanecer casi una hora abierta por el desconcierto originado, delataba que me esperaba una larga y dolorosa transición. Y es que siempre lo diré, creo que no estuve preparada para ese golpe, o es que yo vivía en una burbuja imaginaria? o es que en esa época era demasiado idealista que nunca me di cuenta de todos esos problemas que enumeraste justificando tu partida?? aun recuerdo punto por punto y recuerdo que en ese instante no razonaba ni entendía de donde fue que salieron tales conflictos, yo nunca los vi, yo nunca los pelie, yo no sabían que existían.

Tuvo que pasar algunos meses más para que descubriera de la peor forma que tus excusas, sí aquellas que utilizaste para descorazonarme sin piedad, no habían sido más que pretextos para tapar tu engaño (uno que tenía nombre, apellido y medidas casi perfectas) aquel que se originó en mis propias narices y que mi confianza por ti no me permitió ver; fue ahí cuando entendí que no había marcha atrás, que ya no podía ir contra la corriente tratando de resucitar un amor que en tu cuerpo ya había muerto, no podía ir en contra de los designios de Dios y encapricharme con la idea de tenerte nuevamente a mi lado, tampoco era justo que siguiera esperando algo que yo sabía que nunca iba a llegar y fue así que entre tanto dolor, angustia, decepción y miseria un día decidí que te tenia que sacar de mi mente y de mi corazón así tuviera que morir en el intento.

Nunca antes me había pasado, nunca antes había sentido en carne viva lo que significaba la palabra dolor, mi madre se había encargado de crearme un mundo mágico, de estrellas y rosas sin espinas, ella hizo que sus tropiezos sentimentales, sus carencias económicas y muchas veces su falta de apoyo no influenciaran en mi y me afectaran, ella hizo algo tipo la película “La Vida es Bella”  en donde hasta en las peores circunstancias el niño nunca se dio cuenta de lo que pasaba; y tal vez por eso yo no estuve preparada para darme contra la pared, para pegarme en seco, nadie me dijo que existía la posibilidad de sufrir una depresión y tampoco nadie me instruyo para poder salir de ella. Por eso sentí que me encontraba sola con un problema que no sabía manejar, no sabía por donde empezar, qué actitud tomar, como comportarme, no sabía absolutamente nada, lo único que tenía en ese momento claro era que mientras más me demorara buscando la fórmula perfecta para salir SOLA de ese hueco, más se me desgarraba la vida tratándome de sacar su olor de mi piel, el recuerdo de su lengua tibia y febril enredándose en mi boca y de aquellas caricias temerosas que nos propinábamos una y otra vez. Cómo sacarte de mi vida si mi vida eras TU, cómo imaginarme un futuro sin tu presencia, sin tus ocurrencias, tu vitalidad, tus grandes aventuras, tu manera tan ordenada y lógica de ser….cómo? Muchas veces me encontraba en cuartos llenos de gente con los ojos llorosos tratando de disimular mi caótico estado de animo y mis ojos gritaban con desesperación  “ayuda, mujer muriendo de amor” pero claro nadie me escuchaba y si lo hubiese dicho en voz alta probablemente a nadie le hubiese importado, pues como decía una tía mía: “amores de jovencitos” vieja de mierda…tu nunca te enamoraste para venir a decirme tu frase baba de amores de jovencitos….que carajo!! Sí tenia 25 años, podría decirse que era aún una bebe pero acaso la intensidad en el amor se mide por la edad? NO……yo creo que se puede amar con intensidad a los 15 como a los 50….asi que esos consejitos tipo “ya pasara….estas joven” en ese momento me reventaban el hígado…y mentalmente le decía a todas esas personas, que con el afán repetían esa frase entupida, CLARO, QUE FACIL….COMO A USTEDES NADIE LAS HA CAGADO ASI!!!!

Eran noches de angustia, de desvelo, de interminables cajetilla de cigarro, de rompedera de cartas y regalo de recuerdos, los días se hacían lentos, toda mi habitación se encontraba invadida de recuerdos dolorosos, recuerdo que ponía el celular con el volumen más alto de lo usual esperando que pasara un milagro y se dignara a llamarme y decirme: “he sido un imbesil, me he dado cuenta que te amo, perdóname, regresemos” , miraba el celular antes de dormir, y al levantarme, al día lo miraba con tal detenimiento que creo que mis ojos podían llegar a redetirlo con el calor  y la intensidad con la que lo observaba. Habían ocasiones donde flaqueaba y marcaba su número y colgaba, sabía que él sabía que era yo y sentía que lo avanzando en dos o tres días se diluía por los aires con mi llamada cojuda.

Y asi fueron pasando los días, mi cama pesaba no sólo por mi peso corporal sino que también se había sumado el peso de mi alma que por aquellos tiempos pesaba, incluso, más que yo; opté por alejarme de algunos amigos en común, cerrar cuentas de correo, sacar fotos de algunas redes sociales, sumergirme en la lectura positiva, y sí claro había días en donde cada una de estas actividades cumplían su objetivo, pero también habían días en donde sentía que todo era en vano….y volvía a sumergirme en la tristeza y la impotencia. Fue así como las pepas empezaron a volverse mis aliadas y logramos concebir una amistad que incluso hasta el día de hoy sigue latente. Ellas me ayudaban a descansar, a no pensar, a sentirme un poco más aliviada y si bien ellas no tenían el poder sensorial de solucionarme el “bendito problema”, en algo ayudaban con sus mágicos componentes que por ratos me hacían alucinar que todo seguía bien.

Pero claro, no todo fue tan simple, hubo una ocasión en donde cegada totalmente por el amor desmedido y dejando de lado lo único que en ese momento me quedaba (dignidad) lo busqué y le rogué ir a un hotel para hacer el amor, le dije que estaba segura que si me sentía como su mujer recapacitaría y se daría cuenta que lo que estaba viviendo con la otra no era más que una calentura momentánea, un experimento emocional. Aún no sé como fue que lo convencí y tampoco recuerdo porque fue que acepto, sólo recuerdo que llegamos al lugar y que ambos hicimos todo lo posible para probar si mi teoría era verdaderamente cierta, pero para mi pesar (o mi suerte) NO LO FUE, cuando estuve ahí con él desnuda en la cama ya no sentía que mi cuerpo le perteneciera y que él perteneciera a mi, la poca distancia tomada había surtido algunos efectos, no sólo era yo la que me sentía ajena a la situación sino que sentía que él se me perdía en el silencio de la habitación, nos miramos y sin hacer nada mas que respirar profundo nos dimos el que realmente fue el verdadero adiós.

Hoy por hoy y después de muchas lunas, citas con el psicólogo, amores pasajeros y distraidores puedo hablar con él sin mayor problema, porque siento que AUN LO AMO, solo que ya no de esa manera carnal y de hembra con lo que lo ame alguna vez, sino que siento que aquel amor que me unió a él y a su alma por muchos años se ha transformado inesperada y mágicamente en un amor sincero, en ese realmente sincero que te hace ser feliz con sus logros, con su matrimonio, con el nacimiento de su hija, y con muchas cosas más que le espera en la vida.
Cuando él me dejo yo sentí que lo odiaba y que era cruel conmigo porque sabía que lo amaba y que era todo en mi vida, él sabia que yo no podía dar un paso adelante sino era de su mano, lo sabía y a pesar de todo eso SE FUE. Ahora me doy cuenta que nunca lo odié y que las cosas a veces pasan de cierta manera porque eso es lo que nos toca vivir, que los momentos duros no son eternos y que muchas veces sentimos que nos ahogamos y nos ahogamos y nadie nos ayuda, pero que el TIEMPO, aunque suene a cliché estúpido, no sólo ayuda a sanar heridas, sino también a transformar lo que alguna vez fue AMOR en amor de amigos.

Y como le decía ayer a esta amiga querida, yo tuve la suerte de que él no jugó conmigo, que a pesar de que me decepcionó tuvo la suficiente hidalguía para darse cuenta que si me seguía viendo, llamando o atendiendo mis caprichos, yo jamás iba a poder superar el tema; por eso su lejanía extrema hoy por hoy se agradece, ya que gracias a él, irónicamente, se me hizo mas fácil poder mirarlo con otros ojos.

Es gracioso, tengo una novia cuya relación con su ex es muy parecida a ésta historia, sin embargo cada vez que ella asoma su presencia por mi espacio con F, yo siento que el mundo se me mueve un poco y por más que F me repite diariamente que ya no pasa nada, que incluso físicamente ya ni la ve atractiva, yo me pregunto a mi misma: Vicky porque tanta huevada? El tema es que estoy convencida que F ama a su ex de la misma forma como yo ahora amo al mío, pero la diferencia esta en que el mío no frecuenta mi espacio, no se vincula en mi entorno con F y sobre todo no se sienta en la cama con la que hago el amor con mi novia.

Yo no puedo mandar en la vida de F y mucho menos decirle que no se hable más con ella, porque si la situación fuera al revés yo no lo permitiría, por eso estoy resignada a tener que vivir sabiendo que su ex formará siempre parte de su vida de una u otra manera, y sé que soy egoísta pero también sincera cuando a veces deseo de todo corazón que su EX sea eso…su EX y no su mejor amiga como realmente lo es. Su Ex nunca se ha metido conmigo, nunca me ha hecho un desplante ni mucho menos ha ocasionado alguna situación incomoda, tengo que ser sincera al decir que le tengo cierta cólera gratuita, tal vez por el hecho de saber lo que ella significó y porque inconscientemente siempre la pongo como valla para ver si logro superar el efecto que ella tuvo en F…pero luego cuando estoy más calmada me doy cuenta que es una tontería competir con el pasado de alguien, que lo que ella significó en la vida de F no será jamás borrado ni superado; que lo actual que yo tenga con ella es simplemente otra cosa, ni más , ni menos, ni mejor, ni peor. Y sí lo acepto a veces me da mucha cólera tener que hacer el amor en un cuarto repleto de obsequios de ella, y a pesar de que he manifestado mi desagrado en muchas ocasiones, siento que F lo toma como un capricho de niña engreída cuando siento que realmente no es así, pero bueno creo que el tiempo y la fortaleza de nuestra actual relación le harán darse cuenta que esta bien tener de amiga a la ex, pero hay espacios, momentos y códigos sagrados que respetar y que es muy fácil hacer que otros acepten lidiar constantemente con un pasado importante cuando en carne propia no se vive ni se experimenta el estar en el mismo lugar con la persona que tuvo en sus manos por muchos o pocos años el corazón de tu corazón!

Finalmente acabo este post diciendo a la amiga querida que lo originó, que tenga paciencia, que aunque me odie y se moleste conmigo siempre le recordaré que la venganza solo genera más dolor, que es un sentimiento que engaña, que embeleza, y que causa un placer momentáneo, pero que a larga no te deja mas que una fea sensación en el alma. Sé que pasas por un momento terrible, que sientes que a veces tus esfuerzos no llegan a buen puerto, pero como te lo vuelvo a repetir, agradécele a la vida por haberte enviado esta prueba, porque después de esto nada más podrá derrumbarte o hacerte sentir mierda. Sé que diste mucho y que a cambio de eso te dieron nada, pero sé feliz sabiendo que lo diste con honestidad, creyendo en un ideal, creyendo en ella y si no fuiste correspondida en la forma esperada, pues ese ya no es tu roche, es el de ella con la vida y con las consecuencias que ésta le hará pagar.

No soy partidaria de aquella frase que dice: “si te pegan en una mejía pon la otra”..creo que eso es no quererse y ser masoquista, pero si creo que si te dan mierda, no regreses mierda, regresa sabiduría y madurez porque no necesitas ser el verdugo de sus posibles noches de llanto ya que su verdugo, mientras no asuma un cambio, será siempre más que ella misma. Fuerza!

1 comentario:

  1. Gracias por tus palabras y por leerme ayer en el msn en mi etapa de crisis, tienes razón no puedo pasarme odiando.Ayer comprendí que eso solo me hara mas daño, asi que a esperar que el tiempo pase...beso!

    ResponderEliminar

Comenta con criterio, sino mejor abstenerse!