Caminaba con un vestido rosa por la acera de su barrio, aquel vestido de bobitos que su tía le cosió por navidad...buscaba algo o alguién en quien perderse; había sido un sueño erótico en donde su cuerpo desnudo y embarrado en aceite de bebé se contorneaba por encima de la mirada de un grupo de hombres que tenían la verga afuera y que no dejaban de mirarla con maldad.
Derrepente despertó y se vio motivada, abrasada por el calor de la sensación dejada en su sueño húmedo, insatisfecha, en busca de más.
Caminó, y se topó con un bosque lleno de espinas, largos trazos de camino que llevaban a un riachuelo; decidió avanzar, su cuerpo se dejaba descontrolar en el aire, la vibración de sus pezones la hacían volar...dejó de caminar para empezar a correr, sin tener conciencia de lo que podía encontrar, la premura de su deseo la incitaba a llegar lo más rápido posible, su vagina goteaba, sus caderas estremecidas rogaban ser tocadas...y al fin llegó y lo vio, sí lo vio tan marfil, tan viril, tan dañino..con esa mirada de cabrón aun guardada en el fondo de sus pupilas, sus ojos rasgados, su mente perversa, todo seguía igual de mal, todo seguía igual de podrido, el lugar se ambientó con un repentino olor a sexo, a sexo malo, a sexo desgarrador; y se acercó, se agachó y se la lamió...se imprimió en él sin su permiso, se fundió en sus partes bajas y cuando él decidió (después de tanto acoso) voltearla y penetrarla...ella simplemente volvió a despertar.
Estuvo amarrada a su sueño, a ese que aveces la persigue y que no tiene compasión alguna con ella.

enferma mal! jaja interesante relato...sueño sufrido...
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